viernes, 29 de enero de 2010

Cuestiones cavernarias


Cuando la autora norteamericana Jean M. Auel escribió “El Clan del Oso Cavernario” (1980), se equivocó en la ambientación de época. ¡Del paleolítico nada! ¡España, aquí y ahora! 
Si mal no recuerdo, en la novela coexistían nueve clanes que intentaban hacer la burrada más gorda para así demostrarles a sus competidores quien es el más poderoso, o quien la tiene más grande, que para el caso es lo mismo. Extrapolando esta situación a nuestra triste realidad, es evidente que, ya postergado a un segundo plano el abyecto Federico Jiménez Losantos, el clan que domina por estos pagos es Intereconomía ("el canal del toro"). Una colla de cerriles que no desaprovecha ocasión alguna para consolidar su liderazgo cavernario. Y he de reconocer que, si no fuera por la mala intención que esconden, muchas de las patochadas a las que nos han acostumbrado hasta harían gracia.  

Entre la retahíla de aberrantes personajillos que se cuelan en las tertulias de Intereconomía, destaca el orondo Juan Manuel de Prada. Haciendo mías las palabras que le dedicó hace un tiempo Carlos Boyero, “un gordo, cursi, afectado y redicho que representa varias de las cosas que me inspiran grima en este mundo”  El autor de Coños”, un libro de capítulos cortos en el cual describe pormenorizadamente las vaginas de diferentes mujeres, no tuvo reparos en afirmar que la juventud española está enferma de sexo y que así lo atestigua el triunfo de series como “Física o química”. Para rematar la faena sentenciando que le parece normal, en una sociedad enferma en la que se puede matar a niños, como es el caso del aborto, que los jóvenes no tengan reparos en violar y luego asesinar a una muchacha como Sandra Palo. Como veis, los planteamientos del señor de Prada son de una lógica abrumante. La saturación sexual que padece la sociedad española le lleva a equiparar el aborto con un salvaje asesinato precedido de violación. No hace falta comentar mucho más… o sí: “El coño de mi novia es un coño violento, de una zoología más crustácea que molusco (y los gourmets me entienden), aunque a ella le desagrada que de tantos detalles, por si alguien la fuese a identificar (¿quién, me pregunto, si yo he sido su primer novio?)” – “Coños” J. M. de Prada (1995). En fin, nos habremos de contentar con la concesión del premio “gañanada de la semana” que un programa humorístico de La Sexta concedió a este eminente ginecólogo.

Pero el “clan del toro cavernario” no es el único que se mueve en nuestra querida España. Existen otros actuando en la sombra, que pretenden desbancar a Intereconomía del número uno de la clasificación interclanes. En este sentido va el último movimiento de los editores de Factual, un, hasta ahora, interesante periódico digital de centro derecha a la europea. Eso hasta ayer, cuando Arcadi Espada, su director hasta el momento, dimitió de su cargo por desavenencias con la empresa editora. Al parecer, estos se quejaban del modelo “elegante y poco beligerante” que Espada exhibía con el Gobierno socialista y con la izquierda en general. Dice Espada que la empresa desea un  contenido "más conservador y de derechas”, pero sobre todo más beligerante", frente al modelo "de pensamiento crítico, relativamente conservador, científico y laico radical" por el que Factual se había caracterizado hasta ahora. En fin, no se hacia donde nos llevará todo esto, pero me viene a la mente una frase del gran Manuel Vázquez-Montalbán: “Te acuestas siendo un triste socialdemócrata y, por la mañana, cuando te levantas, resulta que te has convertido en un peligroso izquierdista. Como el tiempo trascurrido te ha pillado en la cama y durmiendo, deduces que la metamorfosis no puede ser cosa tuya, sino de los demás”. Y otra que esta relacionada con esta, del periodista Javier Ortiz: "No es que yo me esté radicalizando en la izquierda. Yo estoy quieto, son los demás los que se están volcando cada vez más hacia la derecha".

No recuerdo como acaba el libro de Auel. Creo que se mataban a porradas entre unos clanes y otros. Ya sé que no, pero molaría.

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Pd. Desde ayer, en la lista de recomendaciones de Suloki (la de la derecha), no aparece el link de Factual. Y me sabe mal, en serio. Vale que no suelo compartir las opiniones de Arcadi Espada, pero representa un pensamiento de centro-derecha, moderado y racional, que se echa en falta en este país. Desde luego, cuanto daño ha hecho Fedeggico.  

Pd II. El cuadro que ilustra la entrada se titula "Silencio", de Johann Heinrich Füssli, pintor suizo que desarrolló su obra durante el último tercio del XVIII y principios del XIX.

Larga vida a Holden Caulfield


Ayer jueves murió Jerome David Salinger, una de las últimas leyendas vivas de las letras universales. ¿Una leyenda viva? Pues sí, pese a que mucha gente pensaba que había muerto hace mucho, estaba vivito y coleando, escondido en una pequeña localidad al noroeste de los EEUU. Al menos físicamente, otra cosa es desde el punto de vista literario, en ese caso su muerte se produjo hace más de cuarenta años. Como dijo algún crítico del New York Times, Salinger “captó la atención del mundo y luego se escondió de él”. Pero siempre existía la posibilidad de que saliera de su cueva y nos deleitara con otro “El guardián entre el centeno” u otros “9 cuentos”. Ahora sabemos que eso no pasará. Porque el  27 de enero del 2010 JotaDe Salinger pasó a mejor vida. Tenía 91 años. Descanse en paz.

miércoles, 27 de enero de 2010

Presentacionaca mundial del I-Pad


Hoy a las siete de la tarde, hora de California, se paralizó medio mundo. Todo quisqui estaba pendiente de la presentación del último aparatito de Apple, sobre el que tanto se ha especulado en los últimos tiempos y que parece destinado a revolucionar el mundo de la tecnología, la informática, los libros y no se cuantas cosas más. Y ya sabemos cual es la nueva apuesta de la marca de Cupertino, que prestaciones nos va a ofrecer, cuanto nos va a costar y como vamos a molar si nos la agenciamos. Después del I-Pod y del I-Phone, llega el I-Pad... o el Cachophone, según el siempre genial Forges.

martes, 26 de enero de 2010

Periodismo de calidad



Esta mañana, al ir a trabajar, me he parado en un kiosco cercano a mi domicilio para toparme con las vomitivas portadas de dos de los principales diarios deportivos de este país, As y Sport. De vergüenza ajena. Luego saldrán con eso de la libertad de prensa y demás. Total para no reconocer que el nivel medio del periodismo en este país es de puta pena. Un país al que suelen referirse como “de charanga y pandereta”, sin reparar en que ellos mismos son los directores de la charanga y los dueños de la pandereta… que también tiene cojones.

Vale que se trata de prensa deportiva y que esta salida-de-pata-de-banco, en forma de portada, se enmarca dentro de la sempiterna lucha de poder entre Barcelona y Madrid. Una guerra que no se limita al ámbito de lo deportivo y que a algunos periféricos nos tiene hasta la polla.

Quiero pensar que la intencionalidad de esto, no va más allá de tratar de influir sobre el Comité de Competición, o el de Justicia Deportiva, o a quien carajo le toque decidir sobre si a Cristiano Ronaldo se le debe sancionar con 1, 2, 10, 1.000 partidos, o matarlo directamente. Porqué de no ser así, a estos tíos, a los periodistas me refiero, habría que meterlos en la cárcel. Aunque a la vista de los términos empleados, cualquiera diría que lo que pretenden es que se líe la de Dios en el próximo Madrid – Barça. Algunos, y no me refiero exclusivamente a los de Barcelona, parece que no han aprendido la lección que nos dejó el affaire del “Cochinillazo”. Y no me refiero al acto vandálico protagonizado por un salvaje aislado, como se nos quiso vender en su momento. Sino a la reacción visceral protagonizada por cientos de aficionados que, espoleados por los artículos de varios periodistas de dudosa catadura moral, decidieron que el futbolista Luis Figo debía morir.

Me parto la caja cuando leo a Joan Poquí decir  “La tarjeta roja a Cristiano Ronaldo no permitiría debate alguno en países avanzados”. Y me río no porqué eso sea mentira, el niñato portugués se merece esta y otras muchas sanciones por su comportamiento dentro de un terreno de juego, sino porque tal afirmación encierra una media verdad y una trampa. Lo que no dice el inefable Poquí es que en un país civilizado tampoco se permitiría que un periódico sacase una portada como la del Sport y que algunos, tan serviles a la voz de su amo, se esfuerzan en defender. La trampa radica en el hecho de que, de existir ese idílico país, al señor Poquí no se le permitiría ejercer de periodista.

Confiemos en que estas dos portaditas y las que vengan después (no tengáis ninguna duda), no tengan como consecuencia el que algún cafre le abra la cabeza al pobre becario de El Mundo Deportivo, al que le toque cubrir los aledaños del Bernabeu durante la disputa del próximo Madrid – Barça. Aunque eso le importa bien poco a estos eminentes periodistas. Ellos son las mentes pensantes, los que se apoltronan tras su pantalla de ordenador y escriben lo que les sale de la polla. Las consecuencias se las comerá otro, el reportero de turno, el subordinado que menos pinte o como he dicho antes, el sufrido becario. En vista de lo cual, yo me planteo, ¿quién es el auténtico provocador, agresivo y chulo en esta historia?  

lunes, 25 de enero de 2010

I know... it's only rock n roll...



Fin de semana loco en lo musical. Un festivalito que coincidió con que el pasado viernes era festivo para los residentes en la capital del Turia. Aprovechando esa circunstancia, los programadores de las salas de conciertos de Valencia nos planificaron un fin de semana repleto de actuaciones musicales. Para comenzar, en un mismo día vimos a S. , el proyecto musical de una ex – componente de Carrissa’s Wierd, a los Grand Archives y después, aprovechando que en una sala cercana se celebraba la presentación del Surf-O-Rama 2010 con el genial Daddy-O-Grande de Los Straitjackets, pues allí que nos fuimos para rematar la faena.

S. están muy bien. Y eso que, tengo que reconocerlo, desconocía que tras ese enigmático nombre se encuentra la amiga Jenn Ghetto, con la que además pudimos conversar tranquilamente al final de su actuación. Se plantó sobre el escenario acompañada de otra chica y con la única ayuda de sus guitarras eléctricas, tocaron la práctica totalidad de los cortes incluidos en “I’m not as good at it as you”, un álbum que traían bien calentito desde su casa (ha sido publicado en los EEUU duramente este mes de enero). Nos ofrecieron un concierto de corte netamente intimista, fantástico por la calidez en los registros vocales de la señorita Ghetto y no exento de algún que otro alarde con la guitarra. Suavecito, eso sí.

Inmediatamente después se subieron al escenario Grand Archives, confirmando así el idilio que los de Seattle mantienen con la ciudad de Valencia, a la que ya han acudido en dos ocasiones en apenas un año. Muy raro por estas tierras de escasez, en lo que a ilustres visitantes se refiere. A pesar de que su último álbum es “Keep in mind Frankenstein”, publicado durante el pasado año, se decidieron a rescatar las canciones incluidas en su disco de debut, el magnífico “The Grand Archives” del 2008. Todo un acierto, desde mi punto de vista. Y no es por desmerecer las últimas composiciones de Matt Brooke, simplemente es que su primer disco era tan bueno que, lo queramos o no, ensombrece todo lo posterior. Esperemos que con tiempo de descanso y reflexión los Grand Archives consigan, al menos, igualar su particular “disco blanco”. El único pero que cabe oponer a su actuación guarda relación, precisamente, con la voz de Mr. Brooke. Como él mismo anunció al comienzo, venía algo afónico de su bolo en Madrid. Y al tratarse de un grupo que basa gran parte de su “éxito” en la preciosa voz de su vocalista, obviamente la actuación se resintió por ello. Una pena, la verdad. Con todo, supieron sobreponerse a esa circunstancia y nos ofrecieron un buen espectáculo. Si encima luego los tíos se enrollaron de la hostia, bajaron a charlar con el respetable y entre cerveza y cerveza nos pusieron al día de sus inquietudes sociales, culturales, políticas y hasta deportivas, pues todavía mejor. Chapeau para los Grand Archives.

Posiblemente debido al problema de salud del señor Brooke, la actuación acabó antes de lo esperado. Eso unido a que el amigo Daddy-O-Grande, y sus amiguetes los Twin Tones, comenzaran a tocar bastante tarde en una vecina sala de conciertos, nos permitió asistir a la parte final de la actuación del genial líder de Los Straitjackets. Entre eso, que no se como coño lo hicimos pero entramos por el gañote, que servidor iba bastante perjudicado y que tocaron alguna versión del puto Link Wray, el final de la velada fue de auténtica traca. Como dirían ellos “estuvo muy chingón”.


Por cierto que esto fue el sábado, para el domingo dejamos a Cracker. Tenía serias dudas sobre si acudir o no a verlos. Y es que ese mismo día por la mañana, cientos de tambores atronaban en mi cabeza. Pero a medida que transcurría la jornada, como por arte de magia, el dolor de cabeza fue desapareciendo, así que, vuelta a empezar. De teloneros iban los Euro-Trash-Girl, banda valenciana cuyo nombre rinde homenaje a una de las composiciones más conocidas de la banda capitaneada por David Lowery. Y me gustaron. Sonaron muy, pero que muy bien. No les conocía más que por una canción, pero, más allá de las posturitas “estrellita del rock” que se gasta su guitarrista principal, me parece que su repertorio (y su puesta en escena) es bastante interesante. Aunque he de introducir un pequeño apunte crítico. Igual soy yo, pero cada vez que escucho alguna banda de rock española, con vocalista femenina que canta en inglés, me vienen a la mente Dover. Más aún cuando, por momentos, la voz en directo de la cantante de Euro-Trash-Girl se acercaba muchísimo a la pequeña de las hermanas Llanos. Y eso no es necesariamente bueno. Pero por encima de eso, hay que reconocer que dejaron bien calentita la sala y con el personal preparado para disfrutar de los cabeza de cartel. Muy meritorio, teniendo en cuenta que era domingo (para muchos de resaca), día poco favorable para disfrutar de este tipo de eventos.

Cuando salieron Cracker aquello se vino abajo. Nunca he entendido la fidelísima legión de fans que esta banda atesora en Valencia. Y no lo digo por que no se lo merezcan, simplemente me asombra que eso aquí pase con poquísimas bandas y que una de ellas sea precisamente Cracker, que siendo buenos no son los Rolling Stones, y siendo populares tampoco son Nirvana. Bien, el caso es que ahí estaban los tíos, actuando en Valencia por segunda vez en cuatro días, para gozo de sus incondicionales capaces de corear las letras de todas sus canciones. Y sonaron muy potentes y según cuentan las crónicas “muy profesionales”. O sea bien. Además, hicieron un concierto en el cual se centraron principalmente en su faceta más country-rock, algo que le vino de perlas a su actual bajista, Sal Maida, cuya voz es perfecta para ese tipo de sonoridades. De ahí hasta el final, un alarde de solidez y tablas sobre un escenario, en el cual los tipos se lo curraron de la hostia (dos horitas!!!), con el paripé de los bises incluidos, faltaría más. Así que, a pesar de todos los pesares, entre los que no he mencionado a un fan alcoholizado que por poco si no nos jode el espectáculo, disfrutamos muchísimo de esta panda de veteranos roqueros.

Una última reflexión. La sala estaba repleta de calvos con melena. Vale. Uno ya sabe que los acérrimos seguidores de Cracker se remontan a principios de los noventa y que los años no perdonan a nadie. Pero hombre, si te quedan cuatro pelos no te dejes melena ¡¡¡so melón!!! Que sí, que ya lo sé, que una melena a los cuarenta es una declaración de intenciones. Una pose del individuo que quiere dejar bien claro que es roquero y siempre lo será, pese a que le toque currar vestido con traje y corbata. Pero hostias, que queda muy mal, que parecerse a Carlos Núñez no mola, joder… que ya lo dijeron los sabios de la antigüedad: “los calvos con melena, son muy feos y dan pena”. Amén. 

sábado, 23 de enero de 2010

Hermanos



Durante estos días se está disputando el Europeo de balonmano 2010, en semiclandestinidad como es habitual para este sufrido deporte, cada vez más dejado de lado por las televisiones. De hecho, este año esa situación se ha acuciado respecto a anteriores campeonatos y tan sólo podemos ver los partidos en los que participa la selección española y en el canal temático Teledeporte. Sin embargo, no hay manera de que los compañeros del canal deportivo conecten con Austria para retransmitir los enfrentamientos entre otros aspirantes. Al parecer, prefieren ofrecernos sesiones interminables de un campeonato de patinaje sobre hielo que se está disputando en Tallin. No es que me parezca mal que una televisión pública se ocupe de la emisión de deportes minoritarios, pero hombre, si coinciden dos competiciones en el tiempo y en una hay intereses españoles, mientras que en la otra la participación de los representantes patrios no pasa de testimonial, me parece que la prioridad debería estar clara, ¿o no?

Pero el objeto de este post es otro. Guarda relación con una circunstancia que se da en el mundo del balonmano y que, antaño, también se daba en otros deportes: la presencia masiva de hermanos que compartiendo afición consiguen llegar a la elite. Es cierto que, puntualmente, eso sigue ocurriendo en el mundo del fútbol (p.e. Jonathan y Giovanni Dos Santos, Esteban y Santiago Solari) o en el del baloncesto (p.e. Marc y Pau Gasol, Roger y Jordi Grimau), pero en ninguno de los dos casos esta circunstancia se acerca, ni de lejos, a lo que se ve en el mundo del balonmano profesional. Es por ello que os enlazo un interesante artículo de Javier Romano, enviado especial del Marca al Campeonato Europeo de Balonmano – Austria 2010, que se me ha adelantado:

Cuando Alberto y Raúl Entrerríos salieron a jugar juntos en la segunda jornada del Europeo frente a Hungría se encontraron enfrente a Gergö y Tamas Ivancsik. En el siguiente partido que disputen con la selección española, coincidirán con los franceses Bertrand y Guillaume Gille. Ya en la segunda fase tendrán como rivales, con toda seguridad, a los polacos Krzysztof y Marcin Lijewski y a Bartosz y Michal Jurecki. También entrechocaran saludos y encontronazos con los eslovenos Luka y Miha Zvizej.
¿Casualidad? Ni mucho menos. Es habitual en balonmano que los lazos familiares aparezcan, y con mayor frecuencia que en otros deportes de equipo. Además de las 12 parejas citadas participantes en el Europeo 2010, al menos otros cinco jugadores tienen familiares compitiendo en las ligas profesionales. La selección española es la que más casos reúne: Julen Aginagalde, Cristian Ugalde y Mikel Aguirrezabalaga que cuentan a sus hermanos Gurutz, Antonio y Alberto, respectivamente, como rivales en clubes de Asobal. También la estrella francesa Nikola Karabatic juega junto a su hermano menor Luka en el Montpellier.
La afinidad de Isaías Guardiola, que probablemente habría estado en este campeonato de no ser por la lesión que sufrió entrenándose con la selección en octubre, con su hermano Gedeón es mayor aún, porque son gemelos. La temporada pasada coincidieron en Asobal Carlos y Juan José Ruesga, por no remontarse a la saga de los Domínguez, Quique, ahora entrenador del Octavio, Juan y Eduardo, o años atrás Luisón, Quique y Alberto García. También hay 'hermanos de balonmano' extranjeros en la Liga española, como los serbios Davor y Dalibor Cutura.
Y si se rastrea en el arbol genealógico de este deporte se encuentran fácilmente otras relaciones de consanguinidad de primer o segundo grado. Los propios Ivancsik son hijos de un excelente jugador magiar de los años ochenta. El sueco Oscar Carlen, es hijo de Per, campeón mundial en 1990 y ex jugador de Granollers y Atlético Madrid. El croata Vadran Zrnic, retoño del formidable pivote ex yugoslavo Momir Zrnic, campeón mundial en 1986. El propio Cristian Malmagro, sobrino del ex jugador Alex Viaña.
Y en la Liga española aparecen numerosos apellidos con trayectorias ilustres como los de los progenitores de Abraham Rochel, Salva Puig, Rafa López (León) o Alexander Tiumentsev.


Un padre, dos nacionalidades
Según parece, el efecto emulación justifica esta especie de endogamia en el balonmano. El hermano pequeño ve jugar al mayor en el colegio o en los equipos inferiores de los clubes y quiere seguir su ejemplo, o simplemente se aficiona al deporte cuando acompaña a los padres a ver jugar al primogénito. Así lo explican muchos de ellos cuando se les pregunta por la razón de esa coincidencia.

Con el tiempo, el profesionalismo desvía a jugadores con el mismo apellido por senderos que ni ellos imaginaban, dando lugar a casos realmente paradójicos. En la primera jornada del pasado Europeo se enfrentaron Alemania y Bielorrusia. Con el equipo germano jugaba el bielorruso naturalizado Andrei Klimovets. Enfrente tenía a su hermano, que conservaba la grafía original de su apellido, Vladimir Klimavets. Hijos de los mismos padres, pero de diferente nacionalidad. Como ahora ocurre con el jugador serbio del Valladolid Marko Krivocapic, cuyo hermano, Milorad, debuta en este Europeo con la selección de Hungría. Ellos son sobrinos de Radiboj Krivocapic, subcampeón mundial con Yugoslavia en 1982, y que jugó varios años en España, siendo célebre por su terrible lanzamiento.
La nómina sería interminable y corrobora que el balonmano se mama en el seno de la familia.”
Y eso que el articulista se ha dejado unos cuantos casos: Santi y Alberto Urdiales, el primero aún en activo el segundo mi extremo favorito de todos los tiempos, ahora comentarista de TVE; o Talant y Alex Dusjhebaev, el primero ya retirado como jugador, actual entrenador del CB Ciudad Real, mientras que su hijo Alex ya ha debutado en Asobal y se erige como una de las principales promesas del balonmano español; o los hermanos Stranovsky ambos internacionales eslovacos, el más joven una de las estrellas de la liga. 

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PD. A veces hasta Marca es capaz de ofrecernos algún artículo interesante. Aunque cada vez menos, la verdad. 

viernes, 22 de enero de 2010

Winesburg, Ohio



Winesburg (OH) no existe. Al menos no con ese nombre. Lo más parecido que puedes encontrar en ese glorioso estado, el que vio nacer a Jason Molina o a Kim Deal de los Pixies, es Twinsburg. Se trata de un pueblo no muy grande que, mirado en un mapa, no parece andar muy lejos de Cleveland. Claro que, esto último, hay que tomarlo con todas las reservas del mundo. Desde que me enteré que desde San Francisco hasta Los Ángeles median 9 horas de distancia en coche, ya no me fío de los mapas estadounidenses. Así pues, centrándome en el tema que me interesa, concluir que Winesburg es la población que se inventó Sherwood Anderson para localizar los 22 relatos de los que se conforma su libro más conocido, titulado precisamente con el nombre de su invención.

De Anderson se han dicho infinidad de cosas. Que si es “el escritor de la simplicidad y la sinceridad”, que representa “la máxima expresión de la corriente pastoril e intimista” que dominaba la literatura norteamericana de principios del siglo XX… pero por encima de todo, su importancia radica en el hecho de ser un innovador del estilo literario y del relato, el genero favorito de los escritores norteamericanos y del cual soy ferviente seguidor y ávido lector. Situándose a caballo entre finales del XIX y principios del XX, el amigo Sherwood es responsable de unir dos mundos aparentemente antagónicos, el del naturalismo y el del modernismo.

Aunque “Winesburg, Ohio” formalmente es una recopilación de relatos, muchos críticos la han considerado como una auténtica novela. Y ciertamente lo es, ya que su composición oculta una continuidad temática clara. Los relatos recogidos no constituyen una simple colección de historias aisladas, sino que forman un ciclo de relatos integrados que dan coherencia al conjunto de la obra. Cada uno de ellos supone el esbozo de un personaje que nos lleva a comprender más las circunstancias que rodean al pueblo. En este sentido, Sherwood Anderson dejó escrito en sus “Memorias” lo siguiente: “(…) las historias pertenecen a una unidad, (…) sentía que todas juntas hacían una novela, una historia completa”. Un poco lo que podemos apreciar en otras obras clásicas de grandes autores de la literatura norteamericana como “Tortilla flat” de John Steinbeck o “Las palmeras salvajes” de William Faulkner. 

El libro no hace sino mostrar las frustraciones de los habitantes de una pequeña comunidad rural, incapaces de adaptarse a las nuevas formas de vida que trae el nuevo siglo. Son los efectos del crecimiento de la industria sobre la vida sencilla y natural de un núcleo rural norteamericano. Y en este marco, el libro le da capital importancia a la pequeña revolución de la juventud frente al conformismo y la moralidad de sus padres y vecinos, casi todos ellos granjeros, artesanos o pequeños comerciantes. Con una mención muy especial para George Willard (¿alter ego del autor?), el joven reportero del periódico local que participa de la mayoría de los relatos y con cuya marcha se cierra “Winesburg, Ohio”.

Un libro ciertamente triste, pero no por ello exento de belleza. No me extraña la influencia que Sherwood Anderson tuvo sobre posteriores narradores. Muy especialmente en lo que respecta a los miembros de la gloriosa “generación perdida” que le consideran de forma unánime como su maestro. 

Para finalizar comentar que la edición en catalán del libro, al cargo de Viena Edicions,  presenta una acertadísima portada con un extracto de la magnífica pintura “Gótico Americano” de Grant Wood. Lo de acertadísima es porque entiendo que le viene al pelo. Y porque además se encuentra entre mis cuadros predilectos de todos los tiempos, como ya expresé en su momento a través de un post.


miércoles, 20 de enero de 2010

La cinta blanca



Después de ver una película de Haneke siempre me pasan dos cosas. La primera es que estoy de mal rollo y necesito pegarme un largo paseo para quitarme esa sensación. La otra es que me sumo en una profunda reflexión sobre lo visto y trato de convencerme de que, si bien nunca me creí la máxima roussoniana que afirma que “el hombre es bueno por naturaleza”, es mejor tragarse ese cuento que pensar lo contrario. Justo al revés de lo que afirma Michael Haneke en cada una de sus películas. Y por muy incomodo que nos resulte, nos tenemos que reconocer en la imagen que el director austriaco da de la especie humana. Con todo y con eso, vuelvo una y otra vez al cine para ver cada uno de sus estrenos. Y es que nunca he salido de allí con la sensación de haber invertido mal mi tiempo y dinero.

Haneke es un maestro del séptimo arte, con trazas de universalidad le pese a quien le pese, y los premios cosechados con sus últimas realizaciones no hacen sino afianzar una figura, demasiado tiempo relegada a un segundo plano. Su última obra, “La cinta blanca”, representa la culminación del trabajo desarrollado a lo largo de muchos años. Tal vez sea la pieza más perfecta y afilada de ese cine malrollero, acusador e incomodo, con el que Haneke ha ido desmenuzando los aspectos más oscuros de nuestra querida Europa. Esa manera de hacer cine, “a la austriaca”, que genera adhesiones y rechazos casi por partes iguales. De hecho, hay quienes afirman que Haneke con su cine, lo que está haciendo es predicar su evangelio. De ser cierto, me descubro, sé que Haneke es mi pastor y con él nada me faltará.

Respecto a “La cinta blanca”, mucho se ha hablado sobre el trasfondo que encierra su argumento. Que si con ella Haneke ha querido poner de manifiesto cuales fueron las auténticas raíces del nazismo. En fin, no sé si se puede hilar tan fino. No quiero decir con ello que la sombra del nazismo esté totalmente ausente en la película, pero tengo la sensación de que Haneke ha pretendido ser algo más general. Vale que a ese grupo de niños alemanes a los que se les inculcan valores considerados como absolutos, con brutales métodos de aprendizaje, se les puede ver como el germen de las organizaciones nacionalsocialistas. Además, al ubicar la trama en una pequeña aldea alemana y en vísperas de que estalle la I Guerra Mundial, pues esa sensación se incrementa. Sin embargo, como ya he comentado antes, tengo la impresión de que Haneke ha sacado el bisturí para desmenuzar todos aquellos aspectos que, a la fin y a la postre, forman parte del caldo de cultivo de cualquier tipo de autoritarismo, señalando con ello no sólo al nazismo. Él mismo, llegó a afirmar en una entrevista reciente, que “si se considera un principio o un ideal como algo absoluto, sea político o religioso, se convierte en inhumano y lleva al terrorismo”.

Por lo demás, en referencia a los aspectos formales de la cinta, lo que más llama la atención es su espectacular puesta en escena. Yo la calificaría de apabullante. De un blanco y negro precioso, que nos hace recordar al maestro Dreyer (y a sus conexiones con la pintura de Hammershoi), su estilo visual es impecable. Por no hablar de la fotografía, una delicia para cualquier aficionado por poco puesto que esté en estas cuestiones. La dirección soberbia y los actores magníficos, algo muy a destacar teniendo en cuenta que casi todos ellos son niños y ya sabéis lo que decía Hitchcock de trabajar con niños (“Ni con niños, ni con animales, ni con Charles Laughton”). En fin, que no me extraña para nada que le hayan concedido la Palma de Oro en Cannes, el FIPRESCI, el Globo de Oro a mejor película de habla no inglesa y que sea la favorita a los Oscars en esa misma categoría. Y vale, que sí, que no os apetece verla por que el Haneke tiene mu mala follá y al final de sus películas siempre te sientes mal… Pero hay que ir joder, que es muy buena. ¡Que es una puta obra maestra! 

martes, 19 de enero de 2010

San Francisco, una semana más tarde



Hace un tiempo, cuando todavía me tomaba en serio eso de estudiar, se me quedó grabada la definición que de ciudad daba Ortega y Gasset: "la ciudad es un ensayo de secesión que hace el hombre para vivir fuera y frente al cosmos, tomando de el porciones selectas y acotadas". Su definición, evidentemente, está basada en la diferencia entre naturaleza y ciudad, considerando a esta última como una creación del hombre abstracta y artificial. Ortega, como buen latino, definió ciudad teniendo en mente el modelo de ciudad clásica y mediterránea que el tan bien conocía. Aquel en el cual encontramos como elemento fundamental la plaza como lugar adecuado para la conversación, la disputa, la elocuencia y por supuesto, la política. Pero es una definición parcial de ciudad, ya que, como supondréis, no todas las ciudades responden al mismo modelo.

El profesor Fernando Chueca Goitia, en su interesante ensayo “Breve historia del urbanismo”, se dedicó a describir los tipos fundamentales de ciudad, poniendo de manifiesto las constantes y las diferencias de los diversos modelos, articulados en una secuencia histórica. Según él coexisten tres tipos de ciudad: 1) la “ciudad pública” del mundo clásico, la civitas romana, la ciudad por antonomasia, el concepto de ciudad dado por Ortega; 2) la “ciudad doméstica” y campestre de la civilización nórdica y, 3) la “ciudad privada” y religiosa del Islam. Precisamente me interesa la llamada “ciudad doméstica”, dentro de la cual cabe incluir “los modelos racionalistas”, importados de los Estados Unidos y consistentes en grupos residenciales segregados, centros comerciales, parques temáticos, centros lúdicos e, incluso, viviendas unifamiliares en hilera con jardín delantero. Esta ciudad, a la que los urbanistas califican “de tipo mosaico”, estará compuesta de piezas cada una de las cuales es internamente homogénea. “Es doméstica porque concibe la vivienda como santuario de la familia y minusvalora, o incluso ignora, la dimensión ciudad. No es una ciudad propiamente dicha sino un asentamiento humano aunque esté bien dotada de servicios y bien equipada con toda suerte de edificios no residenciales. En ella prevale la arquitectura y está más enfocada de cara al coche que al peatón. Es típica la separación de usos, el famoso zoning, y es que todo está clasificado y ordenado.” Este modelo se ejemplificaría en Los Ángeles. …¿y en San Francisco? Pues no lo tengo claro del todo, pero desde luego, me veo en disposición de afirmar que nada tiene que ver el modelo urbanístico de Valencia, mi ciudad, con el de San Francisco, en donde pasé las fiestas navideñas.

Para mí la característica que define a San Francisco, es que se trata de un lugar “incomodo” por las enormes distancias entre espacios. Pareciera que todo estuviese diseñado pensando más en los conductores de vehículos que en los peatones. Entiéndaseme. Es incomoda para alguien que está acostumbrado a cruzarse su ciudad en poco más de una hora al trote, supongo que para un parisino o un moscovita, pues como aquel... Bueno, y teniendo en cuenta que la población de San Francisco y la de Valencia es prácticamente la misma. Bien, el que San Francisco sea la polla de larga se debe, en primer lugar, a que todos los barrios en los que se divide, con la única excepción del entorno de Union Square (la zona comercial), están compuestos de viviendas unifamiliares o casitas divididas en 2, o a lo sumo 3, apartamentos. Eso supone que la aglomeración de personas sea menor a la de cualquier ciudad europea de tamaño medio (como Valencia), difuminándose el número de habitantes por metro cuadrado a lo largo de las monstruosas calles rectas que cuadriculan toda la ciudad. Por otro lado, la manifiesta irregularidad del terreno sobre el que se asienta  (con mención especial para Potrero Hill neibourghood cuyas calles tienen un desnivel poco apto para el paseo), crean la sensación de que todo se encuentra mucho más lejos de lo que realmente está. Sin embargo poco importa, es evidente que la ciudad no está hecha para caminar. Basta observar los usos y costumbres de los lugareños para confirmar esa impresión. Aquí quien no tiene vehículo no es nadie, por más que existan redes de transporte público que comunican con casi todas las barriadas. Pero este último parece estar destinado única y exclusivamente a las clases más desfavorecidas, o sea, aquellas que no tienen recursos suficientes ni para comprarse un coche, que aquí son más asequibles que en la vieja Europa. Por ello se hace extraño ver a gente pasear por la calle. Bueno, salvo que: a) estén haciendo deporte b) vayan paseando a su perro c) hayan salido de su casa o detenido su coche junto a una cafetería para recargar su termo de café (primera carga y posteriores refill) o d) sean homeless con la casa a cuestas. Justamente los miembros de esta última categoría son los principales moradores de la calle, dueños y señores de un espacio urbano diseñado con unas finalidades muy diferentes a las que estos le dan. En este sentido, da igual que estemos en un barrio de pudientes o en alguna zona marginal, el “cuarto mundo” está muy, pero que muy, presente a lo largo y ancho de la capital gay por excelencia.

Con todo y pese a las peculiaridades descritas, existen barrios en los que se aprecian atisbos de ordenación “a la europea” con las consiguientes estampas de vida callejera. Castro, centro neurálgico de la comunidad gay es uno de ellos, Haight-Ashbury, otrora asentamiento de hippies, aunque en menor medida también… e incluso en la zona de la bahía, con sus preciosas vistas a los dos puentes que comunican San Francisco con las vecinas localidades de Oakland y Sausalito. Si bien, algunos de los muelles de carga del puerto (Pier) han sido transformados en centros comerciales para satisfacer las imperiosas necesidades de consumo de los habitantes de este país.


En relación con lo dicho y saliéndome ya de la farragosa retórica urbanística, es en el barrio de Castro donde nace unas de las principales líneas del archiconocido tranvía de San Francisco. Y he de deciros que, pese a ser un espectáculo digno de ver, el tema del viajecito en tranvía puede parecer un poco “el timo de la estampita”. Excepto en lo que hace referencia a la línea que va circundando la bahía, bastante útil para los habitantes de la ciudad pero poco utilizada por los turistas, los solicitadísimos tranvías que transitan sobre inverosímiles pendientes, y que ya habréis visto en cientos de películas y/o fotografías, son una guirada del patín. En sus paradas se atestan cientos de turistas japoneses con cámaras de última generación, que hacen cola para subirse y “disfrutar” de los escasos minuto y medio que dura el ascenso de la susodichas pendientes. Así que, salvo que para uno sea el sueño de su vida montar en esos tranvías, casi mejor pasar. Otro tanto cabe decir de las no menos conocidas curvas de Bullitt, uno de los títulos más celebrados del difunto Steve McQueen, cuyo argumento discurría en pleno San Francisco. Aunque en este último caso he de reconocer que diciembre no era la época ideal para visitar este tramo de la calle Lombard. Probablemente con mejor tiempo y con la vistosidad que siempre dan las flores, la cosa cambiará bastante. 

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Apunte final: Los que hayáis ido a San Francisco pensaréis: "sí sí, todo lo que has dicho está muy bien, pero ¿y de Chinatown no dices nada?... Pues hombre, sinceramente pienso que Chinatown es algo tan diferente al resto de la ciudad, que merece un capítulo aparte... en forma de entrada, claro está.

lunes, 18 de enero de 2010

"Bocú de yé"


Las retrasmisiones deportivas de Canal 9 son algo muy grande. Una fiesta de los sentidos... Un no parar… Bocú de yé, pronunciado tal cual, como los puritos que hace unos años popularizó Pepe Domingo Castaño durante la retransmisión del Carrusel deportivo de la cadena  SER. Y es que, como comentaba el amigo Lupin en un reciente post, a pesar de que todos sepamos que el canal autonómico es pura bazofia, nunca dejará de sorprendernos con algo que lo convertirá en aún peor. Sí, ya lo se que es difícil visto el grado de degradación y manipulación al que se ha llegado en el ente público, pero cuando pensabas que no se podía caer más bajo, ¡pues te equivocaste chaval!...

Los responsables de deportes, no contentos con las cotas de excelencia logradas en temporadas anteriores (gracias a la participación de eminentes especialistas deportivos como Fermín Rodríguez), para este año han decidido ir todavía más allá. No les han dolido prendas en gastarse los cuartos y fichar a la crème de la crème del periodismo deportivo:¡¡¡Jaume Ortí y Pedro Cortés!!!...i lo que faça falta… els diners i els collons són…i la poca vergonya també. Y es que tiene delito que los partidos de fútbol sean comentados por dos ex – presidentes del Valencia CF que, tendrán muchas virtudes, pero desde luego no se encuentran entre ellas ni la claridad expositiva, ni la coherencia en el discurso, ni aquellas otras que guardan relación con el noble uso de la palabra… vamos, que a dos tipos a los que les viene justito enganchar un par de frases y que se les entienda, no se les puede pedir que hagan una retransmisión deportiva medio decente.

El otro día y por pura mala suerte, vi un rato del Deportivo – Valencia de Copa del Rey, con comentarios de la extraña pareja. Ni “el de la Peluca” Cortés ni el “Bonico” Ortí fueron capaces de juntar cuatro palabras que diesen como fruto un discurso inteligible en lengua castellana y/o valenciana (mai catalana, que es Canal 9!!!). Se limitaron a soltar toda suerte de monosílabos, sonidos y onomatopeyas, así como frases manidas y topicazos aderezados con expresiones propias del argot de l’Albufera como los que vienen a continuación: “Xònopotser!!!” “Llança’t Miguel”, “Xo’s falta, diga-lo-que-diga”, “Xé quin desastre”, “no protestes!!!”, “el arbit mos ejta robant”, “tota la culpa es de l’entrenaor!, “hi han chuaors que no senten l’escut”… y así una detrás de otra.

El caso es que la culpa es mía por no hacer caso de los especialistas. Y es que en un reciente estudio científico divulgado en Australia, se concluye que pasar demasiado tiempo delante de la tele aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares e incluso de morir. ¡¡¡Y eso que los que hicieron el estudio no ven el fútbol en Canal 9!!! En fin…  

viernes, 15 de enero de 2010

Caspian - Tertia



Philip Jamieson, Calvin Joss, Chris Friedrich, Joe Vickers y Erin Burke-Moran son cinco chicos de Beverly, pequeña localidad situada a unos 20 minutos al norte de Boston, que un buen día decidieron reunirse para tocar música. Así se formó Caspian, una banda en la que nadie canta y que, hasta el día de hoy, han registrado un par de elepés y un Ep de estudio, además de grabar un directo, más otro Ep que no he logrado localizar y una colaboración con sus paisanos Constants en forma de Split CD. A priori, se podría pensar de Caspian que no aportan nada nuevo al panorama musical. Yo mismo, tras escuchar su anterior larga duración pensé: “nada nuevo bajo el Sol”... "una propuesta más en la línea de lo que nos ofrecen bandas como Explosions In The Sky, Godspeed You Black Emperor!, This Will Destroy You, Mono, Do May Say Think o los mismísimos Mogwai", por poner sólo unos ejemplos representativos de lo que hoy día conocemos como música post-rock. Nada más lejos de la realidad.

El merito de Caspian consiste en haber grabado uno de los mejores álbumes del pasado año: “Tertia”. No sé si calificarlo como el mejor es algo excesivo, pero desde luego tiene trazas de obra maestra del género y como tal me parece justo incluirlo, como no se ha hecho por parte de casi ninguna publicación especializada, en el listado de discos imprescindibles del 2009. Tal vez la tardanza con la que “Tertia” fue publicado en España, el 1 de diciembre, justifique esta ausencia. Y vale sí, reconozco que tengo especial devoción por los grupos instrumentales. Y que eso me hace mirar con mejores ojos los proyectos musicales al estilo de Caspian, también. Aún así, honestamente pienso que este disco se merece una puntuación de 10 sobre 10 (o un 9.75, si queréis que hile más fino).

El quinteto de Massachusets se presenta ante su público como una "banda de rock en la que nadie canta", que la mayor parte del tiempo "hace mucho ruido", aunque "a veces toca con bastante suavidad". Eso sí, "siempre partiendo del corazón y apelando a la emotividad". No se puede añadir mucho más a esa definición. Básicamente de eso va Caspian y en eso consiste “Tertia”. Una colección de diez composiciones que se retuercen en plena ascensión sonora, para luego bajar abruptamente, después volver a izar el vuelo y así ad infinitum... No sé, me es difícil explicar mejor que os vais a encontrar en “Tertia”… es furia y no precisamente silenciosa, sí, pero también es tranquilidad… destrucción masiva, aunque en ocasiones haya remansos de paz… volar por los aires y caer violentamente contra el suelo… flotar en el espacio… una delicia para los sentidos.  

No puedo dejar de apuntar algo en lo que este disco se diferencia respecto de todo lo anteriormente editado por la banda. Aparte del envidiable estado de forma en el que estos cinco magníficos parecen encontrarse y que ha dado como fruto la gestación de un disco al que sólo cabe calificar como "superior". Me refiero a la sensación de que, con "Tertia", Caspian ha ido un paso más allá en su evolución hacia lo abstracto. Una evolución que, por otro lado, parece una constante en el sonido de la banda desde su primera grabación fechada en 2005, el EP “You Are The Conductor”

Joder, ¡ya lo sé!… todo esto no parecen más que frases hechas vacías de contenido… es más, probablemente lo sean. Así que lo mejor es que le deis una oportunidad al disco. No creo que os decepcione.

En fin, supongo que habréis notado que “Tertia” me parece una auténtica joya. Desde el principio hasta el final. Pero si he de quedarme con un par de canciones del álbum elegiría, con muchas dudas, “Of foam and wave”, mi favorita, salvaje en sus cambios (…o más bien brutal!!!) y “The Raven”, quizás el punto álgido del disco. De esta barbaridad de disco.

jueves, 14 de enero de 2010

Donde viven los monstruos



Este conocidísimo álbum de Maurice Sendak, publicado originalmente en el año 1963, ha sido objeto de una reciente adaptación cinematográfica al cargo del siempre interesante Spike Jonze. Basándose en la obra original del ilustrador norteamericano, el también director de la estupenda “El ladrón de orquídeas”, elaboró un guión del cual participó ni más ni menos que Dave Eggers, uno de los más brillantes novelistas surgidos de la “generación quemada”. Si a todo ello le sumamos que la banda sonora original está compuesta por la líder de mis adorados Yeah Yeah Yeahs, Karen O, pues como para no ir a verla.  

Según Jonze, escogió adaptar este clásico de la literatura infantil, por amor a la obra. Por lo que supuso y supone para él este cuento en el cual un desobediente niño llamado Max, crea su propio mundo imaginario. Un lugar poblado por feroces criaturas que le tienen a él como a su rey. Sin embargo, su intención no era la de hacer una película para niños, sino más bien un film sobre la infancia. Honestamente, después de ver la peli, creo que eso lo ha conseguido de sobra. Para ello ha filmado la fantasía de Max como si se tratara de algo absolutamente real, permitiéndonos ver este mundo onírico tal cual lo ve el crío, o sea, lleno de belleza pero también de temores y en ocasiones de auténtico pavor. Y eso que, formalmente, la película es casi calcada al libro de Sendak. Basta con echarle un vistazo para constatar como los monstruos y las ubicaciones son muy fieles al original.

Con todo, utilizando la terminología de Carlos Boyero, el visionado de “Donde viven los monstruos” no me ha “conmovido”. Me ha parecido una película correcta, por momentos interesante, pero a la que le falta algo… no sé, incluso se me ha llegado a hacer un pelín larga. Y eso que, como bien apunta cierto sector de la crítica especializada, Jonze (o más bien la factoría de muñecos de Jim Henson) ha conseguido dotar a la historia de un cariz más surrealista y metafórico del que encerraba el cuento. Pero ni por esas…en fin, que está bien, pero sin volverse locos.


Por cierto que, por pura casualidad, durante estas semanas en las que he estado por San Francisco, me topé con que el Contemporany Jewish Museum de la ciudad ofrecía una retrospectiva sobre la obra de Maurice Sendak, judío para más señas. Y ya que andaba por allí, decidí acercarme al museo… ¡para no ver la exposición! Por obra y gracia de la puta psicosis en la que viven instalados los norteamericanos y muy especialmente los miembros de la comunidad judía. Se ve que esos días estaban en alerta roja por el atentado fallido de Al-Qaeda en el aeropuerto de Detroit, así que las medidas de seguridad para el acceso a este tipo de recintos estaban tan reforzadas, que casi te hacían despelotarte para entrar. Otro día os contaré lo que me pasó con más detalles, porqué sólo de pensarlo me pongo malo.

Bye bye...    

miércoles, 13 de enero de 2010

Caudillos


"Hace exactamente un siglo, la revolución mexicana se inició al grito de “sufragio efectivo, no reelección”. No era exactamente un grito, la verdad sea dicha: no es fácil gritar algo tan enrevesado. Era un programa político que pretendía poner fin a la eterna dictadura de don Porfirio Díaz, que se había hecho reelegir y reelegir presidente de México infinidad de veces. Don Porfirio se exilió en París, y México, tras unos cuantos años tumultuosos y sangrientos, sacó en limpio, al menos, la no reelección presidencial; aunque no el sufragio de verdad efectivo: siguió saliendo elegido siempre el que estaba previsto. Pero se acabaron los caudillos.
En el resto de la América Latina no. Todavía hoy, después de un par de décadas de hacer gárgaras de satisfacción con la muletilla del “fortalecimiento de la democracia” en la región, los caudillos vitalicios se renuevan en casi todos los países. Presidentes de todos los pelajes ideológicos están dedicados a modificar más o menos fraudulentamente las constituciones de sus países respectivos para hacerse reelegir una y otra vez, como el mexicano don Porfirio de hace un siglo. Chávez de Venezuela, Uribe de Colombia, Correa del Ecuador, Ortega de Nicaragua, Morales de Bolivia, Lugo del Paraguay… A Zelaya de Honduras lo derrocaron por intentar lo mismo que esos colegas suyos: cambiar la constitución para perpetuarse en el poder. Las únicas excepciones son las de Bachelet de Chile y Lula del Brasil: justamente los dos presidentes con más altos índices de popularidad. En la Argentina, los Kirchner han perfeccionado un método sui géneris de perpetuación en pareja, turnándose la presidencia entre marido y mujer.
Ni tan sui géneris, si bien se mira. Es lo mismo que están haciendo en el otro extremo del mundo, en Rusia, Putin y Medvédev, aunque la pareja que forman no sea ni conyugal ni heterosexual. Y si se mira con mayor detalle, el caudillismo electivo y vitalicio es lo que se está imponiendo en medio mundo: en los países árabes, en el África negra, en lo que fue la Unión Soviética. Y hay países, como la Siria de los Assad, el Egipto de los Mubarak o la Corea de los Kim (y la Cuba de los Castro) en donde ese caudillismo es, además, hereditario.
Cuando lo derrocaron y se fué a curar sus penas en la ruleta del casino de Montecarlo, el rey Faruk de Egipto vaticinó que en el siglo XXI no habría más reyes que el de Inglaterra y los cuatro de la baraja. Por lo que estamos viendo, se equivocaba de cabo a rabo."
Antonio Caballero, diario Público, domingo 10 de enero de 2010.
La obra que ilustra el artículo es bien conocida, pertenece al muralista mexicano David Alfaro Siqueiros al que, algún día, dedicaré un post.

martes, 12 de enero de 2010

Punto de inflexión



El actual "Rey de los reyes mierdas" disfrutando de sus últimos días en el cargo.

Un blog se hace grande no sólo por los contenidos que este presenta en forma de entradas, sino también, e incluso en mayor medida, por la agudeza de los comentarios que los seguidores del mismo insertan en cada una de ellas. Con esa lógica, esta bitácora es una mierda… je je je. No, en serio, este blog es muy grande gracias a vosotros, pero tengo que reconocer que no lo era tanto hasta el pasado día 8 en el cual el señor Anónimo, el opinador estrella de la World Wide Web, me obsequió con el comentario más grande que uno recuerda en la todavía corta vida de TresCagallonsBaixd’UnPiano.

El comentario de marras apareció en un post que publiqué el 14 de noviembre de 2008 con el título “Los Jonas Brothers no quieren follar pero Cassano-va no puede parar”. En él, expresaba mi opinión sobre los hermanos Jonas, tres personajillos con cara angelical y "sonrisa Profidén" que, pese a interpretar canciones de mierda y gracias al apoyo de la factoría Disney, llevan un tiempo petándola entre el sector de los quinceañeros/as y con el beneplácito de algún que otro “Vietnam veteran” algo despistado y con poco apego por la música. 

Esos son los antecedentes. Os he dejado el link de la entrada por si no la leísteis o queréis volver a leerla. Ahora vamos a lo que interesa. El Anónimo se expresa tal que así (he mantenido el texto original con faltas de ortografía por respeto a su autor):  
"Para tu información:
1-Los Jonas Brothers no son putos, aquí el único puto eres tú.
2-Ni se te ocurra meterte con ellos, porque si quieres meterte con alguien te metes contigo, porque si no te gustan los Jonas Brothers ya es como para insultarte.
3-Te vas a la mierda. Ay no! Corrección: no te puedes ir, porque tu eres ya el rey de los reyes mierdas.
4-Si no te gusta su música te jodes, por lo menos ellos son personas decentes que se preocupan por sus fans y les acen feliz escribiendoles canciones.
5-Y no insultes como lo has hecho porque parece que estás mongolo."

Lo del "rey de los reyes mierdas" m'ha llegao al armaaaa...
¿Y que me decís del punto 5 como colofón?... ¡sublime!


Moraleja.
El señor Anónimo es un tío grande y sus aportaciones hacen todavía más grande a TresCagallonsBaixd’UnPiano. Eternamente agradecido y a seguir así.
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