martes, 28 de septiembre de 2010

¿Estamos locos o qué?

Vamos a ver, la Belén Esteban es famosa por tocarle la chorra a un torero. Punto. Las cosas claras y el chocolate oscuro. Ni princesa del pueblo ni pollas, si la gente es idiota y le gusta perder su tiempo encumbrando a personajillos de esa ralea pues bien, pero no me vengáis con lecturas del tipo “ante el descrédito de los políticos votemos a gente como ella que habla como hablamos todos”. Lo digo por los escalofriantes resultados que depara ese sondeo que estos días aparece en toda la prensa, en virtud del cual si la Esteban tuviera a bien presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno obtendría un acojonante 8% de los votos ¡convirtiéndose en la tercera fuerza política de este país! Si esto es una broma que alguien me explique donde está la gracia.

Porque puestos a reflexionar seriamente sobre el tema, ¿qué coño significa que esta tía se exprese como lo hace “el pueblo”? ¿El platicar sin tener ni puta idea de nada? ¿Utilizando un tono más propio de un grillo con bronquitis que el de un ser humano? ¿Empleando el lenguaje de forma zafia y vulgar? ¿Insultando cuando le viene en gana y a quien le da la gana? ¿Arrogándose una auctoritas que, obviamente, ni tiene ni tendrá nunca? ¿Así es como hablamos todos en este país? ¿Y por eso hemos de elegir a esa energúmena como representante política? No sé chicos, yo es que no lo veo, que queréis que os diga. Que sí, que sí, que ya lo sé, que Rajoy es más falso que un billete del Monopoly y tiene menos carisma que el Lunni amarillo, que Zapatero nos ha decepcionado a todos vendiéndose como un político de izquierdas cuando piensa como un centrista y hace política de derechas, que Cayo Lara tiene más fantasía en la cabeza que los guionistas de la Pixar y de los demás... que decir de los demás... de la chaquetera y populista Rosa Díez, de las incoherencias y el victimismo de los Carod, Durán o Más, del pedigüeño Urkullu y sus adláteres…ok, I know, todo parece una mierda y probablemente lo sea, pero de ahí a votar a Belén Esteban media un largo trecho. Sobretodo porque, ¿se supone que esta señora va a solucionar alguno de nuestros problemas? Una iletrada que de cada tres palabras que habla cuatro están mal. Una tipa que vende sus intimidades, las de su hija, las de sus padres, ex – maridos, novios y lo que haga falta con tal de salir en televisión. Alguien que, como dije al comienzo, tiene como único mérito curricular el haberse zumbao a un torero (Jesulín de Ubrique, ¡otro genio de esto!).

Vale tíos, nos liamos la manta a la cabeza y culpabilizamos de todos nuestros problemas a los funcionarios por vagos, a los sindicalistas por caraduras, a los inmigrantes por quitarnos el trabajo y a los políticos por ineptos. ¡Votemos a Belén Esteban!, que esta si que sabe lo que se cuece. Hete aquí con varias píldoras de política de altura “by Laesteban” que lo demuestran:
Economía: "la única solución es que se junten Rajoy y Zapatero y que los dos den su brazo a torcer y saquen esto pa'lante" -o como diría Javi Clemente: “patapum p’arriba”-; Vivienda: la solución del problema es "bajar las hipotecas"; Pensiones: ¿que hay que hacer con las pensiones?, “pues subirlas, leñe” […]

En fin, si esto fuese un país serio, la posibilidad de que este personaje accediese a cualquier cargo con una mínima representatividad institucional –incluyendo la Presidencia de Escalera de cualquier comunidad de vecinos- estaría prohibida por Decreto-Ley. Pero como dista mucho de ser un país serio –fundamentalmente porque la gente que lo habita no lo es-, me permito elucubrar sobre quien podría formar parte de ese "mágico" Gobierno:

Presidente del Gobierno: La Belén Esteban (¡m’entiendes!)
Vicepresidente 1º y Ministro de Economía: Joan Laporta (vale que es independentista, pero el tío ha demostrado sobradamente como se gestionan los temas económicos).
Vicepresidente 2º y Ministro de Justicia: El Dioni (Y en lugar de coche oficial, un furgón ojjjjcuro)
Ministerio de Defensa: Kiko Matamoros (El apellido le viene al pelo para hacer según que cosas. Su admiración por el "hacedor" de pantanos también)
Ministerio Fomento: Paco "el Pocero" (¡ni una esquina sin edificar! ¡qué no me entere yo!)
Ministerio de Cultura: Chayo Mohedano ex aequo con su madre, Dª Rosa de Benito (Así por lo menos podrán impulsar políticas culturales que inciten a los españoles a comprarle sus discos –de mierda, añado-)
Ministerio de Trabajo: Paquirrín (¿Hace falta explicación?)
Ministerio de Educación: John Cobra (con una más que ganada Secretaría de Estado para el chaval del “pim pam toma Lacasitos”)
Ministerio de Sanidad y Consumo: Yola Berrocal (Cirugía estética gratuita y sin límites… ¡que coño gratuita! ¡Desgravaciones fiscales para quien se opere!)
Ministerio de Igualdad: El profesor Neira (que ya tiene experiencia en el cargo)
Ministerio de Medio Ambiente: Paco Porras (Si es capaz de ver todo eso con las verduras del Mercadona, ¿qué no hará con todos los campos y bosques de este país a su disposición?)
Ministerio de Política Territorial: Leonardo Dantés (Vale que no ha hecho meritos suficientes, pero había que colar a este tío como fuera)
Ministerio de Asuntos Exteriores: Carlos Jesús (con este al menos mejoraríamos nuestras relaciones con Raticulí y Ganímedes) 

Sí, ya lo sé chicos/as, esto es mu triste… pero más triste es robar. 

lunes, 27 de septiembre de 2010

¡Dios te dé velocidad! Black Emperor

Ya hacia tiempo que tenía ganas de echarle un ojo a este mítico documental japonés dirigido por Mitsuo Yanagimachi en 1976 (¡qué gran año para la humanidad!). Si sois asiduos a este blog no os habrá costado adivinar el porqué de ese interés. Y es que el señor Resmes, como apasionado del sonido post-rock en todas sus variantes y formas, tiene entre sus grupos de cabecera a los canadienses Godspeed you! Black Emperor. Pues bien, este documental de glorioso título sigue las hazañas de una banda japonesa de moteros llamados precisamente los Black Emperor, que si bien no se parecen demasiado a los Ángeles del Infierno, más conocidos para todos nosotros, al menos si que guardan ciertas similitudes en lo que respecta a filosofía de vida. Al parecer, con la elección de los Black Emperor, lo que pretendía Yanagimachi era mostrar una expresión de la cultura juvenil que arrasaba en Japón desde principios de los años 70: los Bosozoku. Pandillas de motociclistas que se enfrentaban entre sí, en principio por diversión y más adelante para mantener el control sobre determinados territorios, llegando incluso a mantener relaciones con la Yakuza (mafia japonesa). 

Técnicamente, formalmente o como coño queráis decirlo, el video es bastante mediocre. Rodado en blanco y negro, su escasa hora y media de duración supone una sucesión de imágenes poco nítidas, granuladas, técnicamente defectuosas, que dan una pobre sensación de bajo presupuesto. Tampoco el ritmo es para tirar cohetes, muy especialmente hacia el final de la cinta, abusando de planos largos que poco aportan y que me hacen pensar que el director quería alcanzar a toda costa la cifra mágica de 90 minutos de metraje.

Sin embargo tampoco podemos quitarle todo el valor a Godspeed you! Black Emperor. Supone un interesante documento sobre el surgimiento de los Bosozoku (cosa que yo desconocía, lo reconozco), y que, en definitiva, no es sino la versión japonesa de la eclosión punk europea, que estaba produciéndose por esa misma época. Un recordatorio de la rebelión adolescente que nunca cesa, tan sólo cambia de forma y de lugar. 

En fin, que si os interesa y queréis ver el documental -eso sí, en japonés y subtitulado al inglés-, lo tenéis colgado en youtube. Concretamente aquí.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Cuentos, de Roberto Bolaño

Roberto Bolaño murió postrado en la cama de un hospital barcelonés víctima de una insuficiencia hepática. Tenía cincuenta años de edad y una carrera literaria emergente, con dieciséis obras publicadas entre novelas, novelitas cortas, poemarios, recopilaciones de relatos y ensayos. El deceso se produjo un martes de julio del año 2003, a la postre un día muy triste para la historia de las letras universales. Tal vez exagere, lo sé, pero es que la obra literaria de este chileno, formado en México y residente en España, presenta un nivel de excelencia tal, que nos hace lamentar su temprana muerte por la expectativa de futuros libros que ya no llegarán, muy probablemente magníficos libros. Con todo, las novelas de Bolaño ya estaban muy valoradas en el espectro de la literatura en castellano, si bien no sería hasta después de morir cuando conocería una mayor difusión internacional, sobretodo en Francia y en los  Estados Unidos, en donde algunas de sus obras –“Los detectives salvajes”, “2666”, “El Tercer Reich”…- han alcanzado hoy día unas cotas de valoración tal que ya nadie duda de que estamos ante el principal exponente de la literatura contemporánea hispanoamericana. 

En “Cuentos” de la editorial Anagrama, se incluyen las tres principales recopilaciones de relatos escritos por Roberto Bolaño y que previamente habían sido publicadas por separado en esa misma editorial: “Llamadas telefónicas”, “Putas asesinas” y “El gaucho insufrible”. Como tan sólo me había leído algunos relatos sueltos de los incluidos, me decidí por agenciarme una copia de “Cuentos” durante la celebración de la pasada Feria del libro de Valencia. De hecho tengo que reconocer que, junto al “Kafka” de Robert Crumb y David Zane Mairowitz, fue mi principal adquisición.

Como le suele ocurrir a toda colección de relatos, estos “Cuentos” en conjunto, son una obra desigual. Y no se trata de que los relatos de Bolaño sean buenos o malos – son buenos y en ocasiones buenísimos-, más bien que en la recopilación se pueden apreciar con suma facilidad altibajos narrativos. Digamos que cada relato tiene su vida propia y al reunir varios en un mismo volumen, unos condicionan a los otros, lo cual no deja de desvirtuar la esencia del relato. Lo único que quiero decir con esto es que, tal vez –y sólo tal vez- la recopilación en una sola obra de estas tres recopilaciones de relatos, se antoja un tanto excesiva. O mejor dicho, que la lectura de corrida de todos los relatos incluidos no me parece la mejor forma de disfrutar la excelente prosa del chileno.

Como señala la reseña promocional del libro, con estos cuentos Bolaño nos lleva de road trip por medio mundo, desde Santiago de Chile a Barcelona y Girona, pasando por Buenos Aires, México DF, Acapulco, África, San Francisco, Los Ángeles, París, Moscú, Madrid y otros muchos lugares que ahora mismo no recuerdo. Los viajeros transitan por todos estos lugares en perpetua búsqueda, aunque en la mayoría de las veces no sepan/sepamos a ciencia cierta qué es lo que buscan. La verdad es que partiendo de situaciones y asuntos más o menos corrientes y cotidianos, las historias acaban por teñirse de un halo onírico y de irrealidad que los transforma en misterios inquietantes que nos obligan a devorar con avidez las páginas hasta llegar a la resolución del enigma, a comprender lo que se nos oculta…  Muchos de sus relatos están protagonizados por poetas, escritores y aspirantes, alter ego del propio escritor –principalmente Arturo Belano, protagonista de “Los detectives salvajes”-, otros muchos presentan realidades, más o menos disimuladas, extraídas de su biografía e incluso podemos percibir en algunos la losa de la enfermedad que pesaba sobre la cabeza de Bolaño, el ser consciente de que se acercaba su final.   

Me lo he pasado pipa leyendo esta recopilación que, sin ser mi caso, me parece una perfecta introducción al peculiar universo del escritor chileno. Un conjunto de relatos extraños, perturbadores, atrayentes, imprevisibles, fascinantes, que demuestran el inmenso talento narrativo de quien se ha dicho que era “el heredero malicioso de Borges”. Reconozco que a mi me gusta más que Borges (ohhhh pecado!!!)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Elogio de Benimaclet

Benimaclet


En Benimaclet residen miles de personas, nativos con apellidos centenarios y transeúntes recién llegados; inmigrantes que han venido a buscárselas y naturales que jamás han abandonado su lugar. Hay también estudiantes, ruidosos y jaraneros: muchos universitarios atraídos por la convivencia vecinal y por la vida serena de la zona. Ellos provocan la algarabía, claro, cuando se reúnen en el Glop o en el Tulsa. Pero traen también la bullanga que da vidilla al barrio.

Situado a pocos kilómetros del centro de la ciudad, Benimaclet es un sitio que aún conserva numerosas viviendas bajas, algunas alquerías restauradas, ciertas casas de pueblo orgullosamente veteranas y blanqueadas. No hay graves disturbios, no hay cataclismos y todo discurre con la placidez de la existencia ya hecha: una vida fenicia, entre rural y urbana. El barrio está enclavado en la huerta y su población autóctona la forman labradores y comerciantes instalados allí por espacio de años, de siglos incluso. Desde las viejas tiendas de vara hasta los nuevos establecimientos, Benimaclet ofrece una supervivencia apaciguada y modesta. Tenemos hasta banda sonora: los trinos de los pajarillos y los fragores de la Ronda Norte.

Los adultos transitamos por sus calles populosas, aventurándonos en lo cotidiano, abasteciéndonos en negocios bien surtidos: en ultramarinos alicatados y ricamente dispuestos, como Jovani, en Mistral; o en fruterías como las que han abierto los paquistaníes acá y allá. Nos servimos de los géneros frescos aquí y en los supermercados, sorprendentemente valencianos y prósperos. Callejeamos con alegría estival, con el brillo que dan los azules rotundos del cielo, mirando, tachando los recados ya cumplidos: las aspirinas en la Farmacia de doña Vicenta; el duplicado de llaves en Aurelio; el transistor en Muñoz; los euros en la Caja de Ahorros.

Acudimos a Gaia, en Daniel de Balaciart, o a La Traca, en Enrique Navarro, para adquirir las novelas que aliviarán nuestra holganza. Gracias Lola, gracias Alejandro. Y acudimos a La Kañamera a almorzar, con sus viandas tan apetitosas. O nos paramos en el Bio Café a tomar un refrigerio. Luego, avanzando por la calle Murta llegamos a Benipaper, un emporio de la papelería. Allí nos detenemos. Charlamos y compramos la prensa. Seguimos y seguimos, saltando la Ronda Norte, con sus automóviles veloces.

Y ahora sí: ahora yo ya estoy en la huerta fértil. Sigo adentrándome. ¿Adónde pararé? Sabina lo dijo: "Cuando la muerte venga a visitarme / no me despiertes, déjame dormir / aquí he vivido, aquí quiero quedarme..." Ingreso en el camposanto, el cementerio de Benimaclet, tan recoleto, rodeado por bancales de coles y lechugas, de patatas y cebollas...

Sí, cuando la muerte venga a visitarme, aquí he vivido, aquí quiero quedarme.


Justo Serna, El País 07/07/2010 

Un bonito artículo al cargo de quien fuera mi profesor y que ahora descubro, no sin sorpresa, que es vecino mío. Es chulo Benimaclet, sí señor. Casi tan chulo como Almussafes... je je je 

jueves, 23 de septiembre de 2010

Zas! en toda la boca

Eso supone el que los miembros del Parlament de Catalunya hayan decidido blindar los correbous, fiestas tradicionales taurinas que se celebran en diferentes municipios de la provincia de Tarragona. Una hostia en los morros para todos aquellos que se creyeron la milonga, de que la prohibición del Parlament a la celebración de corridas de toros en territorio catalán, formaba parte de la lucha contra todo maltrato animal. A Convergencia i Unió (CIU) le faltó tiempo para formular una proposición no de ley que salvaguardase esta fiesta ancestral, parte integrante de las esencias patrias catalanas. Y claro, los de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se han dado prisa en secundar la moción. Ya sabía que la muerte y la tortura no son arte ni cultura, pero desconocía que con barretina de por medio todo cambia y lo que antes era blanco ahora pasa a ser negro. Un ejercicio de doble moral e hipocresía que sonroja. ¿Para cuando una concentración de protesta de los antitaurinos? Ah… ¿qué esto no va de maltratar toros? Capish...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Submarino, de Thomas Vinterberg

Lo primero que me llamó la atención de esta película, a parte de venir firmada por el gran Thomas Vinterberg, fue su título en castellano: “Submarino”. No se trata de ninguna traducción del inglés o del danés, sino que es el original, un título que enseguida me llevó a pensar en Augusto Pinochet, la DINA, en Villa Grimaldi y, así en general, en la salvaje dictadura chilena. Y es que el submarino fue una de las formas de tortura aplicadas por esa panda de salvajes sobre todos aquellos que de alguna manera se opusieron al alzamiento, si bien, ni fue la única utilizada, ni la más terrible de todas ellas. El tema está en sumergir la cabeza del torturado bajo el agua hasta rozar la asfixia, para dejarle tomar entonces un poco de aire y volverlo a sumergir, así varias veces hasta que éste hable, se retracte, delate a algún compañero, asuma los cargos imputados o lo que coño persiga el torturador de turno. Evidentemente, en muchas ocasiones el proceso termina con la muerte del torturado. Hay que decir que no se trata de una tortura exclusiva del régimen dictatorial chileno. Aún hoy día se práctica en diferentes cárceles del mundo, para sonrojo de la comunidad internacional, como mecanismo para la obtención de información relevante. También causa furor entre el mafioseo internacional, o al menos eso es lo que se desprende de muchas películas en las que vemos su puesta en práctica como método infalible para ablandar a aquellos que no colaboran. En ocasiones se prescinde del agua y se emplea una versión en seco de la tortura. Para ello nada mejor que colocar una funda de plástico en la cabeza del sujeto, hasta que suelte prenda o que su propia respiración lo ahogue.

Pues bien, esta tortura constituye una metáfora terrible de la que se sirve Vinterberg para explicar su película. La historia de dos hermanos daneses a los que separaron siendo bien pequeños por culpa de una tragedia que dividió a toda la familia y que hoy viven marcados por la infancia oscura que tuvieron. La vida del mayor gira en torno al alcohol y está plagada de violencia y la de su hermano pequeño, un padre soltero, gira en torno a su adicción a la heroína y la necesidad de robar y trapichear. Con todo, ambos se esfuerzan, a su manera, para salir del pozo. Sobretodo el hermano menor que intenta, en la medida de sus posibilidades, proporcionarle a su hijo una vida mejor que la que él tuvo. En el fondo estamos ante una expiación coral por una desdicha que ha marcado para mal sus vidas y de la que se sienten responsables, quedando absueltos de culpa al cargar con el sacrificio de la pena.

La peli es dura de pelotas y sórdida como ella sola, comenzando por el escalofriante retrato de sus personajes y el entorno en el que se mueven, con mención especial para el actor que interpreta al hermano mayor (¡soberbio!) y a la visión oscura y gris de un Copenhague que se aleja muy mucho de las postales que nos ofrecen los spots del Ministerio de Turismo danés. Hasta el punto que hay quien a acusado a Vinterberg de emplear una sordidez y un tremendismo caprichoso, cuestión en la que no estoy nada de acuerdo, ya que me parece que el reflejo de toda esa miseria y el empleo de ese tono desesperanzado va perfecto con aquello que se nos está contando. Bien es cierto que, si atendemos a la trayectoria cinematográfica del realizador danés, es imposible negar que se siente muy cómodo en este tipo de terrenos pantanosos. Pero creo que hasta ahora la galería de miserias humanas exhibidas en sus películas está más que justificado en atención a los temas tratados y por las finalidades buscadas.

Al principio del post me he referido a lo acertado del título escogido por Vinterberg para su película. Y es que la vida de los dos hermanos protagonistas consiste en algo semejante a la tortura del submarino, en una constante busqueda de oportunidades para sacar la cabeza, para luego volver a sumergirla por culpa de los fantasmas del pasado que lastrarán su existencia de una forma irremediable. Gran película, sí señor.

martes, 21 de septiembre de 2010

¡A mí la Legión!

El pasado día 20, o sea ayer lunes, la Legión Española cumplía 90 años. Según César Vidal, “sin intención de agotar el tema”, algunos de los hechos fundamentales que resumen la historia de esta nonagenaria institución son los siguientes:

- El 28 de enero de 1920, un real decreto firmado por Alfonso XIII creó la Legión obedeciendo su articulación a la peculiar visión de Millán Astray.
[José Millán Astray es el fiera ese que acuño el gritó “Viva la muerte, abajo la intelectualidad traidora” encarándose con Miguel de Unamuno en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca. Como veis estaba hecho todo un intelectual. Un filosofo menguante cuya sabiduría se acrecentaba conforme  iba perdiendo partes de su cuerpo físico –un brazo, un ojo, un trozo de mandíbula. Ah! Otra genialidad marca de la casa, es que don José fue quien incorporó a la Legión a un joven comandante de aspecto melifluo y voz afeminada llamado Francisco Franco. ¿Os suena de algo?]
- La finalidad primordial de la Legión era convertirse en una unidad de elite que pacificara el Marruecos español.
[Ya amigo, pero es que aún aceptando tan “noble” fin, aquello ya está pacificado desde hace un tiempecito. Y aún en el caso de que no fuese así, me parece que esas labores corresponderían a los hermanos moroquians]
- En el ideario de la legión se unían el ejemplo de la legión extranjera francesa, la cosmovisión del bushido japonés y la tradición histórica de los Tercios.
[Y “El arte de la guerra” de Sun Tzu, las tácticas militares de Alejandro Magno, las teorías militares de Von Claussevitz, el psicoanálisis de Freud y la poesía de Virgilio… ¡no te jode!]
- Durante la guerra del Rif, la Legión tuvo un peso excepcional en la victoria de 1926, desempeñando en sus filas un papel extraordinario Francisco Franco.
[Hooooomeeee clar!!! Con Paquito Pantanos ¡hasta la victoria siempre!]
- En 1934, la Legión fue utilizada por el gobierno de la II República para aplastar el golpe de estado desencadenado por el PSOE y el nacionalismo catalán contra la legalidad republicana.
[De hecho hay fotos en las que se ve como Pablo Iglesias y Lluís Companys, al unísono, intentan arrancarle un ojo a Niceto Alcalá Zamora. Todo ello bajo la atenta mirada del abuelo de Zetapé]
- Aunque en 2005, ZP desplegó unidades de la Legión en Afganistán como parte de la fuerza internacional de estabilización dirigida por la NATO y en 2006, lo hizo en el sur del Líbano, no es menos cierto que ZP ha seguido una política contraria a la Legión encaminada a disolver sus banderas y, sobre todo, a desproteger Ceuta y Melilla frente a Marruecos.
[Es vox populi que detrás de todo está anda metido el ministro Rub-al-Qaaba, de origen marroquí y por consiguiente súbdito del monarca alauita, que quiere entregar Ceuta, Melilla ¡y hasta Granada!, al reino de Marruecos]
Así, en la actualidad, a noventa años de su fundación, la Legión se ve apartada de la misión principal para la que fue creada: la defensa de los territorios españoles en el norte de África y la ministra Carme Chacón, que tanto ha contribuido a esta nefasta política contraria a la Legión, no ha estado presente en las celebraciones del día de hoy.
[¡Antiespañola de mierda!]

No contento con citar estos “objetivos” hechos históricos, el orondo periodista concluye lo siguiente: “Como la Legión extranjera francesa y los marines, como los samuráis y los legionarios romanos, como las falanges de Alejandro y los Tercios españoles, la Legión constituye una unidad de elite cuya historia se ha construido sobre la base del sacrificio, de la valentía y de la entrega a la patria hasta el último aliento. Conocidos como novios de la muerte, sus integrantes en todas y cada una de sus acciones han dado a lo largo de noventa años muestra continua de fidelidad al credo legionario. Resulta por ello obligado el recordarlos con el aprecio y la gratitud que merecen los héroes a la vez que se observa con pesar y vergüenza una política como la de ZP empeñada en privar a la Legión de su memoria, de sus símbolos, de su Historia e incluso de su espíritu.”

Salvo que se me haya pasado, de la gloriosa cabra no se dice nada.
En serio, como dicen en mi pueblo "el que no estiga bé que’l tanquen!" ¡Este hombre se ha vuelto loco! Ale César... 

¡y que viva la Legión! ¡que viva Ceuta y Melilla! ¡viva España! ¡viva el vino! ¡que viva la moderación! ¡viva el sentido común! ¡y viva la muerte!

lunes, 20 de septiembre de 2010

Se nos fue "El Abuelo"

Ha muerto “El Abuelo”, cariñoso apelativo con el que amigos y familiares se referían a José Antonio Labordeta, político, escritor y sobretodo cantautor nacido en Zaragoza hace 75 años. Yo a Labordeta le conocí con su faceta televisiva. Primero por su fantástico programa de viajes para TVE “Un país en la mochila” y más adelante por sus interesantes aportaciones sobre la tribuna del Congreso de los Diputados. Y es que Labordeta era aquel diputado cascarrabias que mandó "a la mierda" a toda la bancada popular en un debate parlamentario, después de que estos pretendieran ningunearle precisamente por su faceta de mochilero. Momento mítico donde los haya. Por eso, he de reconocer que me ha impactado profundamente su muerte. La de un tipo comprometido con sus ideales, escéptico y socarrón, multifacético, pero sobre todo honrado, algo que escasea en el mundo actual y mucho más en el ámbito de la política. Víctima de una larga enfermedad, que es lo que ponen siempre los periódicos para no meter la pata a la hora de establecer las causas médicas del deceso, Labordeta nos ha dejado para siempre jamás. Al parecer ya andaba mal de salud desde hace un tiempo, concretamente desde la última legislatura de la que participó como representante de la Chunta Aragonesista (CHA), plaza de la que se hubo de retirar al detectársele un cáncer de próstata.

No hace mucho le volví a ver por la tele y me alegró. Fue en “El Intermedio” de La Sexta, prestándose a darle consejos a una de las reporteras del programa, la coreana Usun Yoon, en el primero de los episodios de “Mi país en la mochila”. A la fin y a la postre un gracioso homenaje a este maño universal que durante cuarenta años lanzó aldabonazos a la dignidad y a la conciencia de los aragoneses. En fin, lo dicho, descanse en paz José Antonio Labordeta allí en donde haya ido a parar… seguro que con la gorra calada, mochila a la espalda y bastón para caminar. Al menos así me lo imagino yo.

domingo, 19 de septiembre de 2010

The Wave Pictures en El Loco (17/09/10 - "el día del diluvio")


Una vez acabado el largo y cálido verano que caracteriza a estas tierras o, cuando menos, habiendo pasado lo peor –¡¡¡todavía quedan los veranillos esos de los huevos!!!- , decidimos celebrar la inminente entrada del otoño acudiendo a un conciertillo, inaugurando de paso la nueva temporada musical que, por una vez y si que sirva de precedente, se presenta muy potente – antes de que acabe el presente año Damien Jurado, Centro-matic, The New Raemon, Blue Rodeo, Micah P. Hinson, Imelda May, Vampire Weekend, Eilen Jewel, Interpol, The Posies o The Wave Pictures,  a los que fuimos a ver el viernes. De gira por España, por segunda vez en poquísimo tiempo, los galeses venían a presentarnos su nuevo álbum “Susan Rode the Cyclone” (2010), un compendio de buenas canciones que, sin ser lo mejor que han hecho hasta el momento, no se desvía de la senda marcada por el magnífico “Instant Coffee Baby” (2008). Me refiero a eso de cuidar más lo sonoro y a acicalar las composiciones de estudio, cosa que brilla por su ausencia en sus primeros discos, en los que claramente prima un sonido más despreocupado. 


Comenzaron su actuación precisamente con una de sus canciones más conocidas “Just like a drummer”, del “Instant Coffee Baby”, perfecta muestra de su buen hacer en el que destaca sobremanera la particular voz de David Tattersall, desde mi punto de vista lo mejor de esta banda (junto al trabajo a las guitarras del mismo Tattersall). Así, con ese fantástico comienzo, los británicos comenzaron su largo e intenso show, muy divertido, muy entretenido, pero por encima de todo de muchísima calidad musical. Obviamente desgranaron los cortes de su último elepé, pero también tuvieron tiempo de recuperar algunas grandiosas canciones incluidas en discos anteriores como la mencionada “Just like a drummer” o “I love you like a madman”, un par de maravillas dignas de aparecer cualquiera de esas listas sobre las mejores canciones de la década. También se permitieron unos cuantos momentos rollo “El club de la comedia”, con el propio Tattersall ejerciendo de maestro de ceremonias. En uno de ellos, el baterista Jonny Helm visiblemente alcoholizado, se permitió interpretar una libérrima versión del maestro Neil Young. Un músico por el cual los miembros de The Wave Pictures sienten una gran admiración –en el concierto llegaron a bromear identificándose con el veterano músico canadiense, así como con algunos de sus compañeros de viaje en los míticos Stills, Crosby, Nash & Young-.

En fin, retomando el hilo, que el concierto estuvo muy bien, con una banda sólida que lo dio todo sobre el escenario. Se nota la acumulación de horas de vuelo y de buenas canciones en la gran calidad de su directo, algo que ya me habían comentado, pero que no había podido comprobar hasta ese momento. Pongo énfasis en este aspecto -el del saber estar sobre el escenario y demás-  porque me tengo que referir a los teloneros para la ocasión, los valencianos “My mother is bigger than others”. Un gran nombre para una no tan gran banda. Elegidos para abrir boca por presentar un sonido similar al de The Wave Pictures (WTF!!!), su puesta en escena fue manifiestamente mejorable. Vamos que sonaron como el culo, al cantante no se le entendía un pijo (¿cantaba en inglés?) y además parecía como si los músicos fuesen cada uno a la suya. En fin, no voy a entrar a valorar sus composiciones que, lo reconozco, no he llegado a escuchar en versión enlatada, pero a la vista de lo que nos ofrecieron esa noche me llevo una impresión muy negativa de ellos. 

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¡No estoy de regreso porque nunca me he ido!

-Señor Laporta, ¿ya sabe qué ideología tiene su partido?
-Sí, independentista.
-Ya, pero, ¿y en temas de educación, sanidad, servicios públicos…?
-Sí, independentista.
-¿De los mercados…?
-¡Rojo, separatista de mierda!

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Viñeta de Alfons López para la edición catalana de Público en vísperas de la Diada.

martes, 14 de septiembre de 2010

Amos, no me jodas!!! ...suma y sigue

один. Cámara oculta versión burraca
¿Qué es el sentido del humor? Si atendemos a las definiciones que dan los que saben de esto, vendría ser la capacidad de estimular la gracia, la diversión, la risotada, tanto en los demás como en uno mismo. Obviamente existen diferentes formas de causar gracia, incluso podemos partir de acciones que habitualmente carecen de ese sentido humorístico. Tal es el caso de las bromas de cámara oculta, tan de moda en algunas televisiones. En estas, para generar una situación graciosa, se engaña a una persona a la que se hace creer que está en una situación en la que realmente no está. Las risas nos las echamos con las reacciones de aquel que es objeto de la broma. El problema radica en saber hasta donde podemos llegar y cuando el chiste se nos ha ido de las manos. Bien, pues esto último no les ha importado un carajo a los directivos de una televisión iraquí a la hora de crear un espacio de humor titulado “Put Him In Bucca”. La cosa va de sembrar de bombas falsas los coches de diferentes famosillos iraquíes –que haberlos, haylos-, de forma que cuando son parados en un control, los militares les amenazan con meterles en una prisión de máxima seguridad por ser terroristas, mientras los encañonan con espectaculares fusiles de asalto. Incluso se les conmina a que explosionen las bombas ellos mismos. Como veis la cosa es de un mal gusto subido. Y vale que uno se puede –y se debe- reír de todo en esta vida. Pero hombre, dada la triste realidad que vive ese país, hacer un programa basado en el miedo, la provocación y la burla salvaje me parece demasié pa’l body.

два. Il Cavaliere Rampante cabalga de nuevo
Silvio Berlusconi, Primer Ministro italiano, justifica así los malos resultados cosechados por el AC Milan, equipo de fútbol que también preside: "Es que nos tocan árbitros de izquierdas". ¡Hostias con la reflexión de don Silvio! ¡Es de una lógica abrumante! Es que estos “trencillas” están hechos una panda de provocadores. Si hasta cuando expulsan algún jugador le muestran una tarjeta de color rojo… ¡estalinistas cabrones antidemocráticos!

три. El buen rollo sucks
Que ya está bien de enredar hombre. Que parece que si la selección española de básquet antes ganaba títulos y ahora no, es únicamente porque ha perdido esa cosa llamada “buen rollo”. O sea, no es porque antes estuviera Pau Gasol y ahora no, ni porque Garbo y Mumbrú “se fue a la guerra” estén más acabados que las maracas de Machín, noooo, ni siquiera porque algunos jugadores hayan estado por debajo de las expectativas tras una larga temporada plagada de lesiones, como Marc, Ricky o Llull, o porque San Emeterio y muy especialmente “horchata en la sangre” Claver hayan sido meros convidados de piedra… nooooooooo que va… d’això res… a quin Sant!!! La culpa es que se ha perdido el buen rollo de otros años y no que hayamos sido incapaces de sobreponernos a las adversidades y jugar bien… en fin, si no fuera porque todo suena a cuchufleta barata, podríamos convocar para el siguiente stage de la selección al mismísimo Chiquito de la Calzada. Así recuperaríamos el añorado buenrollismo y seguro que volvemos a la senda del triunfo. Y si no, por lo menos, se pueden partir la caja con sus chistes -…eseee caballooo que vieneee de Bonansaaaaaa!!!-.

Четыре. La culpa de todo la tiene Yoko Ono el moro ♪♫
Los musulmanes no llegan ni al 6% del total de la población alemana, sin embargo para Thilo Sarrazin, miembro del directorio del Bundesbank, suponen un grave peligro para el país. Siguiendo la estela de otros brillantes dirigentes europeos, como el francés Sarkozy o el anteriormente mencionado Berlusconi-  Sarrazin se ha subido el carro de culpabilizar al extranjero de todos los males que aquejan a nuestro inestable estado de bienestar europeo. Por suerte todavía nos queda gente como Christian Geyer, periodista del Frankfurter Allgemeine Zeitung, que en respuesta a la afirmación de este hombre ha planteado lo siguiente: “si un 6% de musulmanes puede poner en peligro la cultura alemana, ¿qué ha hecho el 94% restante en las últimas décadas?”. Pues eso.   

Пять. “Queremos ser su banco… y el de mucha otra gente”
Ahora resulta que el BBVA será el nuevo patrocinador oficial de la NBA, liga profesional de baloncesto estadounidense, tras suscribir un acuerdo de colaboración que se cifra en torno a los 100 millones de dólares. Desde hace un par de años los chicos del Banco de Santander se convirtieron en el principal patrocinador de la escudería Ferrari de F1. El año pasado Bancaja, sufragó la deuda de la entidad futbolera Valencia CF, en la práctica quebrada tras la mala gestión realizada por algunos de sus ex – Presidentes, con mención especial para Juan Soler. En conclusión, que en este país lleno de parados, mileuristas y economía sumergida, la banca está que se sale. No hace mucho y ante los incesantes lloros de los popes del sector, se les ayudó mediante esa cosa llamada “Plan de rescate financiero”, a la fin y a la postre, un acto de solidaridad del pueblo llano para con sus honrados banqueros. En fin, yo no digo ná, pero ¿alguien ha hablado de revertir? ¿a quien le suena eso de “hoy por ti, mañana por mi”?...  

[...]

Ainx mi Juanita de Arco... ¡arrasa con todo!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Patience for the ride

Una de las peores cosas que te pueden suceder cuando montas en el tranvía, es que se te ponga al lado un adicto/a al móvil. Sí, sí, en serio, no pongáis caras raras, al que más y al que menos le ha pasado alguna vez. Y es que esa subespecie animal de aspecto humanoide cuya característica distintiva es que en una de sus extremidades superiores en lugar de una mano hay un teléfono soldado, es el puto rey del tranvía (¡y del metro! ¡y del tren!...)… ¡ensombreciendo incluso a los calorros que se ponen a dar palmas al final del convoy! Ese es el motivo de que hoy, a eso del mediodía y entre las paradas de Garbí y Vicente Zaragozá, me pudiera enterar de los gravísimos problemas de salud, familiares, personales, sexuales y de cualquier otra índole, que aquejaban a la señorita que se aposentó a mi vera.

¡Joder! Y mira que si cojo tanto el tranvía es porque me parece un medio de transporte mucho más tranquilo y agradable que el metro. También es más lento, cierto, pero como contrapartida se puede disfrutar de las vistas sobre diversos barrios populares –por partida doble- de Valencia, a la vez que escuchas música, cosa imposible en el metro en donde tan sólo hay oscuridad absoluta y ruido a mansalva –aunque siempre tienes la opción de reventarte los tímpanos poniendo el reproductor a todo volumen-. Precisamente a esa técnica he recurrido para evitar la patética conversación de mi compañera de viaje, ¡pero ni por esas!, ¡ni siquiera con Buckcherry a toa mecha!

En fin, no sé de que me quejo, uno sabe que cuando opta por el transporte público, acaba adentrándose en un micro-mundo gobernado por reglas diferentes a las del exterior. Y no sólo dentro del transporte en sí, también en las diferentes estaciones, atestadas de expertos peticionarios y solidarios pesados, además de especialistas en mal de ojo y otras suertes propias de la magia (negra), que convierten tu tránsito por ellas en un auténtico infierno. ¿Quién no se ha cruzado alguna vez con el tío que pide profesionalmente en la estación de Xàtiva? ¿o el de Aragón? –oiga, perdone, es que me faltan 30 céntimos para coger el metro, ¿me podría ayudar?- Que digo yo, que sí siempre le falta ese importe se lo debería de hacer mirar al salir de su casa. Por otro lado, después de varios años viendo al mismo chaval pidiendo pasta, uno cree que ya le debería dar para comprarse un abono anual… o visto la de peña que le da una monedita (incluido el menda) ¡hasta un vagón para él sólo! ¿Y que me decís de los variados cooperantes de ONG’s? No contentos con situarse en la puerta de todas las tiendas del centro, ahora han tomado las estaciones de Metrovalencia. Vamos que el esfuerzo de ir esquivando solidaridad cada vez es más duro para el ciudadano medio. Y lo peor de todo es cuando te toca alguno más agresivo, especie ésta que cada vez cobra mayor presencia – Oye, ¿conoces Ayuda en Acción? – Sí, sí, lo conozco, pero ahora no tengo tiempo… lo siento…- No pasa nada, dame tu número y te llamo…- No mira, es que no me interesa, lo siento…- ¿Qué pasa, no te importa que mueran millones de niños en el mundo?-... A ver chaval, ¿qué parte de no tengo tiempo aka dejameenpazdeunaputavez no has entendido? Aunque existen personajes más interesantes dentro de este mundillo subterráneo. Mis favoritos son los adláteres del Dr. Mugamba (o algo parecido), un desconocido personaje especialista en curar (y supongo en lanzar) maleficios de todo tipo y condición. Al menos eso es lo que indican las tarjetitas que te entregan en petit comité esos señores tan serios. 

En fin, lo dejo ahí, tan sólo quería desearos que tengáis un buen inicio de semana. Que a la vez supone mi último día de vacaciones este año… y mañana me toca retornar al infierno laboral… ¡miedo me da!
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"Patience for the ride" - Centro-matic

viernes, 10 de septiembre de 2010

Neiralogía


Vale que me apunte tarde a este carro, pero es que si no digo algo reviento. Por que el personaje este se merece eso y más. Tiene que ver con la noticia de que Jesús Neira, presidente del Consejo Asesor del Observatorio contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, que saltó a la fama por sufrir una brutal agresión a manos de un maltratador, fuese sorprendido dando bandazos con el coche en plena M-40 debido a la ingesta masiva de alcohol. “El profesor”, ni corto ni perezoso, achacó su elevada tasa de alcoholemia a la ingesta de un fármaco para prevenir ataques de epilepsia, para rematar la faena declarando que todo era un montaje y que él no ha hecho nada malo, “ni he robado, ni he mentido, ni he saltado la legalidad”. ¡Ya te vale tío! Además de ser un irresponsable eres un mentiroso y nos tomas a todos por tontos.

Porque la tasa de alcohol es la cantidad de alcohol en sangre, o sea, que hay tanto alcohol en la sangre como se ha tomado, igual que hay tanta cantidad de agua en un cubo como agua se mete dentro. Tomar determinados medicamentos -excusa de Neira- podrá causar que el alcohol suba más rápido a la cabeza, pero para nada cambia la cantidad total que se haya bebido, que en definitiva es lo que mide el control de alcoholemia. A lo mejor Neira se cree la reencarnación de la famosa peregrina de Lourdes que preguntada por lo que bebía de una botella contestó, “agua de Lourdes”. Oiga, “pero si huele a cognac", le dijeron. Y ella saltó gritando "milagro, milagro...".

Enga Neira, a tomar po’l c…

martes, 7 de septiembre de 2010

This is San Francisco

Hace poco tiempo y vía Facebook, me enteré de que uno de los dibujantes favoritos de Mauro Entrialgo era el checo Miroslav Sasek. El caso es que ya había visto alguna cosa de este ilustrador de libros infantiles, que me había llamado poderosamente la atención. Me remonto a hace muchos años y no recuerdo muy bien donde -¿tal vez en la biblioteca pública de mi pueblo? ¿en el bibliobús que venía todos los martes a la puerta del colegio?...- pero lo cierto es que guardaba en la retina alguno de sus “This is…”, colección de libros de viajes alrededor del mundo con los que Sasek terminó por convertirse en un referente mundial. De hecho, es gracias a ellos el que este checo pudiese dejar su labor como arquitecto en su Praga natal, para dedicarse en exclusiva al mundo de la ilustración. Lo cierto es que esta colección, hoy día casi inencontrable, llegó a estar traducida a varios idiomas incluyendo el castellano por la editorial Molino. ¡Hablamos de los años 60! 
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¿Y que tiene Sasek que no tengan otros? Pues la gracia del checo, lo que hace especialmente atractivas sus viñetas, es ese aire retro con preeminencia de colores desvaídos y un toque de ingenuidad que no resiste comparación con otros autores. Como con ellas nos lleva de viaje hasta diferentes ciudades, mostrándonos sus propias impresiones sobre la arquitectura, las costumbres y los lugares comunes más característicos. Entre los diferentes álbumes de viajes concluidos por Sasek destacan uno sobre París, motivo por el cual comenzó a escribir e ilustrar su serie, otro de Nueva York y un último sobre San Francisco. A ese último quería yo llegar. Obviamente, habiendo estado hace tan poco por aquellas tierras y después de mucho buscar y rebuscar, me agencié una copia de ese fantástico “This is San Francisco (A children’s classic)” de 1962. Si bien, mi copia debe ser una reedición inglesa de no se que año. Da igual, es una auténtica chulada. 
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Comienza el libro con una vista general sobre la maravillosa bahía de San Francisco, al pie de la cual, el autor, reproduce una conocida frase de Rudyard Kipling: “San Francisco, city by the Golden Gate, Queen of the west. And has only one drawback – ‘tis hard to leave”. Quizás una sentencia un tanto exagerada, aunque no por ello exenta de razón. A lo largo de las escasas 60 páginas del álbum vemos como Sasek pone el ojo en los famosos desniveles de la ciudad, sus puentes, túneles, su bahía, sus tranvías, sus preciosos barrios o sus edificios más emblemáticos. Pero también refleja otros aspectos que tendrían que ver más con la cultura y las formas de vida de los habitantes de San Francisco. Tal es el caso de la serie de viñetas en las que Sasek nos trasmite su asombro por la adoración que estos profesan por los automóviles -más bien a vivir sobre ruedas-, con sus autocines y sus drive-in de todo tipo. 
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Hay que tener en cuenta que la imagen de San Francisco que aquí se refleja es de mitad del siglo pasado, sin embargo este aspecto, como otros recogidos por el libro, no difieren mucho de lo que hoy día te puedes encontrar por allí. 
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En fin, un delicioso librito harto recomendable.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Marías, en estado puro

"No prometéis nada bueno"
Ya sé que es sólo un juego de verano sin mayor importancia, pero no he podido por menos de mirarme con atención las listas que publicó este dominical en agosto con las cien películas y los cien actores que “cambiaron la vida” de cien profesionales hispanoamericanos del cine. También sé que todos, cuando se nos piden estas selecciones imposibles, tendemos a ser excéntricos, porque si no, no nos divertimos; nos encanta poner alguna película (o libro, o lo que sea) que en modo alguno juzgamos entre las mejores pero por la que tenemos debilidad, o bien intentamos salirnos un poco de la aburrida ortodoxia y resultar originales, dementes o escandalosos en alguna elección. Pero en estas votaciones “hispanoamericanas” –la verdad es que la mayoría de los participantes eran españoles sin más– ha habido un elemento en verdad preocupante, a mi parecer, y es el desaforado nacionalismo o chauvinismo o patrioterismo que desprendían, no ya rayano en el ridículo, sino del todo inmerso en él. La supremacía del cine estadounidense ha sido clara, como correspondía. El resto del planeta, sin embargo, y si no he contado mal, se repartía los puestos de honor de la siguiente manera: entre las cien películas de la historia había siete italianas (con apoteosis del sobrevalorado y mal envejecido Fellini y ninguna de Rossellini, dicho sea de paso), cuatro suecas (todas de Bergman), cuatro británicas (una dirigida por un francés, Renoir, y otra por un mediocre llamado Anthony Harvey), tres japonesas, tres cabalmente francesas, dos más o menos alemanas (ninguna de Fritz Lang, por cierto), dos de cineastas daneses … ¡y dieciséis españolas o de directores españoles –es decir, de Buñuel–! Para mí ha sido una revelación: según estos patrioteros o quizá gremialistas individuos votantes, el cine hecho por españoles es, con diferencia, el más memorable del globo después del norteamericano. Y no es sólo eso: entre las primeras veinte películas, figuraban nada menos que cinco españolas o de Buñuel. Visto lo cual no entiendo, la verdad, cómo es que nuestra filmografía no es universalmente conocida, cómo es que en todos los países no se han disputado el concurso de nuestros directores y actores, o cómo es que fuera de aquí casi nadie sabe quién es Berlanga, cuyo El verdugo es muy buena, sí, pero no creo que en ningún otro sitio esté considerada la cuarta película de la historia del cine, cincuenta puestos por delante –es un ejemplo– de la más “impresionante” de John Ford. Tampoco me parece probable que haya muchos extranjeros dispuestos a suscribir que La niña de tus ojos, de Trueba, deja más huella que Dublineses, de Huston, por mencionar un caso sangrante. O que Los santos inocentes empequeñece a Vértigo, Ser o no ser, Con la muerte en los talones, El Gatopardo, y aventaja años luz a Sed de mal, El río y Centauros del desierto. Si me preguntan, no lo creo. En cuanto a la lista de actores, más de lo mismo: entre los cien intérpretes que más han “marcado” a los votantes, nada menos que dieciséis españoles, gente, como se sabe, nacida para actuar. Fernán-Gómez es mucho más admirable que James Stewart y Charles Laughton; López Vázquez, Luis Tosar, Rabal y Carmen Maura están muy por encima de John Wayne, Bogart, Caine, Marilyn Monroe, Orson Welles y Audrey Hepburn, cómo me va usted a comparar; y no digamos de Gary Cooper, Robert Mitchum y Henry Fonda, esos tres no les llegan ni a la suela del zapato; Ángela Molina conmueve más que Sordi, Gabin y Clark Gable; y Javier Cámara, Rosa María Sardá y Juan Diego les dan unas cuantas vueltas a Marlene Dietrich, Buster Keaton y William Holden. Y todos, absolutamente todos –y quién sabe cuántos españoles más– miran con desprecio, desde sus alturas, a aquel infeliz de Burt Lancaster, que ni siquiera figuraba entre los cien elegidos. Es una opinión personal, pero, aunque sólo hubiera hecho El Gatopardo en su vida, Lancaster ya merecería estar no entre los cien, sino entre los diez intérpretes de la historia. Cuestión de gustos. Lo preocupante, lo llamativo, es esto: los profesionales de nuestro cine, ¿a quién pretenden engañar? ¿Qué pretenden al votarse entre sí y a la raquítica industria nacional? ¿Tal vez convencer al Ministerio de Cultura de que esa industria es añeja y sólida y ha dado más obras maestras que la de cualquier otro país a lo largo de un siglo (los Estados Unidos aparte), y que por ello hay que cuidarla, favorecerla y subvencionarla? ¿Tal vez convencer de lo mismo a los lectores, para que vayan a ver cine nacional? Si así fuera (y no el mero pataleo acomplejado de “semoh loh mejoreh”), hay algo en lo que no han reparado: si nuestros cineastas tienen una ignorancia supina y desconocen a Ophuls, Rossellini, Lang, Renoir, Preminger, Griffith y tantos más de los que no destacaban una sola cinta; si su gusto es tan dudoso como para considerar El día de la bestia –lo siento, es un ejemplo– más memorable que Perdición, La diligencia, El hombre que mató a Liberty Valance, El hombre tranquilo y Johnny Guitar; si además juzgan que la ridícula y cursi Bailar en la oscuridad, de Von Trier, merece estar entre las cien películas que “cambiaron su vida”, ¿qué aficionado con dos dedos de frente y una mínima formación cinematográfica va a ir a ver las creaciones de estos individuos? Francamente, queridos, así no prometéis nada bueno.
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Javier Marías. El País, domingo 5 de septiembre de 2010.
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