viernes, 13 de julio de 2012

De tal palo... tal hijalagranputa


Sobre estas líneas doña Andreita Fabra y su papá. El papá, para los que no lo sepáis, es don Carlo Fabrizio “il capo di Castiglione”, eminente hacedor de aeropuertos peatonales y aquel que ostenta el récord Guiness por ser quien más veces ha ganado el gordo de Navidad ¡y sin comprar boletos!
Ahora mirad el vídeo:   

“¡Que se jodan!” Dice la estilosa niña de don Carlo, dando muestras de la buena educación recibida, sin duda, en los mejores colegios de pago.  
¡Que os jodan a todos so pringaos! Que a mi papichulo le toca todos los años el gordo y a vosotros no. ¡¡¡Que os jodan jilis!!! Sí, sí, a vosotros ¡rojos! ¡bolcheviques! ¡terroristas! ¡masones! ¡A mamarla!… y si queréis nos montáis otra huelga. Unos días sin currar que os servirán de pretemporada para lo que os espera en el futuro. ¡¡Que os den, muertos de hambre!! Yo mientras tanto seguiré aquí en mi escaño, ¡el que me regaló papá!, pintándome las uñas y mirando la Telva por Internet… ¡aquí es gratis! ¡Chusma! ¡Que sois chusma! Jajajajaja… ¡Que hemos hecho una reforma liberal y vosotros sobráis! ¡¡¡Que os jodan a todos!!!
La vergonzosa escena se produjo anteayer en sede parlamentaria, justo en el momento en que Mariano Rajoy desgranaba la retahíla de recortes impuestos por Europa como condiciones del (no)rescate financiero. Tras anunciar la reducción de las prestaciones a los nuevos parados, el mónguer de la barba hizo una pausa para sentirse arropado por los suyos. Cosa que aprovecharon los tarados del PP para arrancarse en aplausos, ¡como si hubiera algo que celebrar! Lo peor es que la cosa no se quedó ahí. Andreita, como buena hija de la gran puta su padre, no estaba dispuesto a ello. Llevada por la pasión y el destrellat propio de quien no tiene más que serrín en la cabeza, añadió a voz en grito "que se jodan".

Pues bien, esa tía es diputada electa por la provincia de Castellón. O sea, que la habéis elegido vosotros depositando vuestra papeleta dentro de la urna. La próxima vez, cuando vayáis a votar, estaría bien que pusierais el cerebro en modo on. O eso, u os jodéis, para regocijo de todas las Andreitasfabra de este país… Que sarna con gusto no pica... o eso dicen.

jueves, 12 de julio de 2012

Tú, yo y nadie más


“Tú y yo” es la última novela de Niccolo Ammaniti, joven escritor italiano del cual ya he reseñado algún libro en este mismo espacio.

“Tú y yo” nos habla de un hecho. Y no de un hecho cualquiera sino uno de esos que nos cambian la vida para siempre. Pero trama, lo que se dice trama, “Tú y yo” no tiene mucha. Entre otras cosas porque en 136 páginas es difícil desarrollar una historia más o menos compleja, como sí hacía Ammanitti en anteriores novelas. Por el contrario supone una extensión ideal para condensar un hecho trascendente, ese hecho que el autor romano nos quiere relatar. Podríamos decir que “Tú y yo” es un libro con esencia concentrada, es decir, de esa clase de libros que con menos páginas está mejor que si tuviera cien o doscientas más. Ammanitti nos cuenta justo lo que quiere contarnos, ni más ni menos, sin rellenos ni florituras que desvíen la atención del lector.

El protagonista principal es Lorenzo Cuni –YO-, un adolescente de catorce años hijo de una familia acomodada, introvertido y poco sociable, que decide pasar en soledad su semana de vacaciones. Lo prepara todo para hacerle creer a su madre que se va a esquiar con unos amigos, cuando en realidad va a encerrarse en el sótano alejado de todo el mundo. Mientras pasa las horas arrellanado en un viejo sofá, leyendo novelas de terror y jugando a la videoconsola, aparece su hermanastra Olivia –TÚ-, a quien conoce poco y ve de uvas a peras. A partir de ese momento todo se vendrá abajo.

No sé si esta novela es la octava maravilla que afirman los medios italianos, pero desde luego es un buen libro. Es una historia sencilla en la que Ammaniti ofrece una nueva y desgarradora visión de ese mundo adolescente del cual es un cronista excepcional. El retrato de uno de esos chavalitos que son diferentes, que no saben vivir como se supone se debe vivir según la sociedad dispone.

Es por todo eso que no puedo sino recomendar la lectura de “Tú y yo”.

Por cierto que se anuncia una próxima adaptación cinematográfica al cargo de Bernardo Bertolucci. Y reconozco que me cuesta verlo. No sé si esta novela es adaptable al mundo del celuloide. Si bien, más allá de la ausencia de trama, está el hecho narrado y los silencios o los espacios, por los que, al parecer, el veterano director de “Novecento” ha mostrado interés. Miedo me da. Ja vórem. 

miércoles, 11 de julio de 2012

Intervenidos pero felices



Montoro is on fire. ¿Que no suelta el tío que las medidas adoptadas por el Gobierno son para equiparar el régimen laboral de los funcionarios al de los trabajadores del sector privado? ¿¿¿Equipararnos al sector privado??? Wtf!? Lo dice y se queda tan pancho. Entonces, por poner un caso y para que yo me entienda, si ya trabajamos cuarenta horas semanales y nos exigen hacer más, ¿pagarán horas extras como en el sector privado?… ¡ah! ¿qué no?… ¿Y tendremos catorce pagas anuales o dos extras prorrateadas entre los doce meses?… ¡Ah! ¿que tampoco? Ya entiendo, nos quitan la paga de Navidad porque en el sector privado no existe ese privilegio… ¿Qué no es un privilegio? ¿Que decís, que existe? Ergoooo ¿las van a quitar por Decreto-Ley a todos los trabajadores sean o no del sector público? ¿¿¿Ein??? ¿no? Ahhh vale... lo comprendí todo, no nos quieren equiparar al sector privado de aquí, sino al de las Islas Salomón. Que digo yo, que ya puestos a equipararnos con el sector privado, estaría bien que nos aproximaran al régimen especial de los banqueros que cobran indemnizaciones multimillonarias por hacer mal su trabajo y estafar al personal, ¿no? Vamos… aunque la referencia fuera el sector bancario de las Islas Salomón.

Por cierto que lo de quitarnos la paga extra tiene más miga aún si nos fijamos en la contrapartida: “La suspensión de la paga será compensada a partir de 2015 con la correspondiente aportación en forma de fondo de pensiones". ¿Hablamos por casualidad de algo así como el maravilloso fondo que teníamos hasta hace poco (gestionado por los bankieros)? Sí, ese cuyas aportaciones se han esfumado por el arte del birli birloque y han acabado en los bolsillos de sí se no se sabe quien. Okey man. Por mí se lo pueden meter por culo y bien profundo pa’ que no se les salga cuando caguen...

Con todo, la cosa de los recortes funcionariales palidece ante otra de las medidas anunciadas por Monsieur Rajoy en el Congreso de los diputados. Con la sempiterna falacia de la herencia recibida de Zapatero, utilizada cual mantra que todo lo explica y todo justifica, el peor Presidente de la historia de este país (y mira que Zapatero puso el listón alto) ha decidido que los parados también tienen que pagar el pato, para lo cual procede a recortarles la prestación por desempleo. Dice el tío listo que con eso se pretende "animar la búsqueda activa de trabajo". ¡Y sus diputados aplauden! Hay que ser hideputa para decir eso sin inmutarse. Y un mónguer para celebrarlo. ¡¡¡Qué la gente que no curra es porque no encuentra curro so mongolos!!! Que ya quisieran ellos tener trabajo y no estar pasando por todo esto.

Y de la subidita del IVA ¿qué me decís? Unos tíos que se llenaron la boca con aquello de “no subiremos el IVA, que eso genera más paro, menos consumo, menos bienestar, menos recuperación, menos economía, menos inversión, menos comercio, menos actividad, más recesión, menos negocio, menos ahorro, menos inversiones…” ¡Hasta hicieron campaña política con ello! Pero claro, las circunstancias han cambiado ahora que están en el poder. Según Montoro si suben el IVA es porque la gente defrauda Wait man… ¿que por el fraude de unos pagamos todos? -No, que no es eso, es que quien defraudaba a un tipo más reducido no lo hará ahora tras aplicársele un tipo superior… ¿perdona? ¿esto va en serio? Así que suben el IVA porque los españoles no lo pagamos. Como bajan la prestación por desempleo para incentivar la búsqueda de empleo. En definitiva, que la culpa de todo esto es nuestra y solo nuestra, por ladrones y por vagos. Sí, sí, clar, clar…

Y sus diputados siguen aplaudiendo.

“El estado es como una familia... no puede gastar más de lo que ingresa”, dicen habitualmente esos que aplauden tanto. Ya mae, el problema es que en esta familia de mierda, el papá Estado y la mamá Europa siguen circulando en un Mercedes de lujo, van de hotel de cinco estrellas en hotel de cinco estrellas, desayunan con ostras y champagne del bueno y esquían a los Alpes. Mientras tanto a sus hijos, o sea a nosotros, nos dejan encerrados en casa, sin merienda, sin dentista, sin zapatos, sin paga y encima, por si no teníamos suficiente, lo poco que teníamos ahorrado no nos llega ni para pagar "los chuches" tras la subida del IVA. 

En fin, dicen estos sabihondos que con estas medidas se van a ahorrar unos 65.000 millones de euros. ¡Ah! ¿65.000 millones de mauros? ¿No es ese el importe de la ayudita que nos van a dar desde Europa? Un dinerillo que, según Rajoy, nos regalaban nuestros querídisimos hermanos sin ponernos condiciones y sin que ello suponga sacrificios para los ciudadanos de este país… 

...¿He oído intervención? No chavales, no. Que el Rajoy ha dicho que no y el barbas nunca miente. 

Ya para terminar le voy a dar un consejito a don Mariano: La próxima vez que te de por coger la tijera y liarte a recortar, ¿por qué no te recortas los huevos? Sin acritud, inepto de mierda. Mentiroso. Fullero.      

martes, 10 de julio de 2012

El jardín colgante


Si me leí este libro de Javier Calvo fue sugestionado por este elogio de Javier Giner aparecido en el Jot Down. Bueno por eso y también porque un amigo, también llamado Javier, comenzó a leérselo y me vino a decir, más o menos, que aquello era la hostia. Así que, gracias a "la conjura de los Javieres", llegué a conocer literariamente a su tocayo barcelonés, con el que, curiosamente, ya había tenido diversos contactos, aunque en el momento de meterle mano al libro no tenía ni idea. Y es que, según he descubierto ahora, este Javier Calvo es el mismo que escribe una maravillosa columna dedicada al paganismo pop en el Playground Magazine (¡Ojo!, he dicho maravillosa y quiero decir exactamente eso, ¡maravillosa! Ya sé que abuso de palabras grandilocuentes cuando en este blog hago referencia a cosas que me gustan, pero es que aquí está más que justificado. Eso sí, sus artículos no son aptos para todo tipo de público. Van dirigidos especialmente para quienes, como yo, disfrutan del extraño, bizarro y a veces violento mundo de gentes que van desde Aleister Crowley a Killing Joke, de Mayhem a Throbbing Gristle). Pero es que además este Javier Calvo es quien ha traducido al castellano gran parte de la obra de dos de mis imprescindibles: Chuck Palahniuk y David Foster Wallace (autores con los que guarda innegables similitudes estilísticas. Más con el primero que con el segundo).

Ganadora del Premio Biblioteca Breve 2012, concedido anualmente por la editorial Seix Barral a novelas inéditas en lengua castellana - y que cuenta en su palmarés con autores consagrados como Mario Vargas Llosa, Juan Marsé, Guillermo Cabrera Infante o Jorge Volpi -, “El jardín colgante” es una obra transgresora y provocativa. El autor crea una novela policíaca a la que añade ingredientes de otros géneros, como la ciencia-ficción, el splatter e incluso elementos propios de la novela histórica. En este sentido, la trama está ambientada durante la transición española, siendo sus personajes agentes secretos, altos cargos del gobierno encargados de la seguridad nacional o miembros de grupos terroristas. También son actores protagonistas de la historia un meteorito –sí, sí, habéis leído bien- y la propia ciudad de Barcelona en la que se desarrolla gran parte de la misma. Pero no la Barcelona que todos conocemos, sino una ciudad gris y espectral, cubierta de ceniza o anegada por culpa de las lluvias, siempre desapacible.

Además el libro nos ofrece el retrato de algunos personajes a los que será difícil olvidar. Hablo de Arístides Lao, agente secreto con una mente matemática prodigiosa y graves problemas de sociabilidad. Melitón Muria, fiel escudero de Lao, un inepto con particulares principios al que se va cogiendo cariño conforme  pasamos páginas. Teo Barbosa, un gigantón tan inteligente como polemista, que hará las veces de agente infiltrado en un grupo armado. El coronel Ponce Oms, responsable de los servicios secretos, encargado de asuntos terroristas, burócrata frío y calculador. O la “Madre Nieve”, despiadada asesina a la que guían más sus instintos violentos que el fin último de la acción armada.  

“La España de la Transición, en una geometría fantasmagórica. Sindicalismo y servicios secretos se entrecruzan en juego de duplicidades y desdoblamientos; la inevitable inverosimilitud de lo real se convierte en alegoría, y el arte de narrar configura un inventivo mosaico de identidades. Dominio del ritmo, personajes magistralmente delineados y un brillante tono paródico configuran una gran novela.” Eso es “El jardín colgante” oscuro, divertido, violento y políticamente incorrecto libro de Javier Calvo. Un gran libro.  

viernes, 6 de julio de 2012

Una cuestión de fe


A ver como explico esto para que se entienda. Hasta no hace mucho, en lo que respecta a cuestiones futbolísticas, yo era principalmente del Madrid, en menor medida del Levante y residualmente del Betis. He dicho era, habéis leído bien, porque ya no es así. Y es que a fuerza de leer los diferentes textos que Enric González ha dedicado al mundo del balompié -¡ya van unos cuantos!- mi adhesión incondicional a unos (o varios) colores ha variado. Sí, sí, va en serio, ¡creedme insensatos! Que yo también me tragué aquello de que en esta vida uno puede cambiar de ideología política y hasta de pareja, pero nunca jamás de equipo de fútbol. Pero era mentira. Enric González me ha hecho ver la luz. Me retracto de mis filiaciones anteriores y proclamo mi adhesión incondicional a un nuevo club: ¡A tomar por culo la meseta! ¡Que reviente la granota! ¡Mierda pa’l Betis manquegane! ¡Me declaro enricgonzalista! Pero no solo en lo futbolístico, ¡sino en todo! Y es que lo que diga/escriba Enric González Torralba (Barcelona, 1959) es palabra de Dios (¡te alabamos señor!).

Ya son varias las ocasiones en las que me he referido a este periodista referencial en cuestiones de todo tipo. He comentado y/o enlazado varios de sus artículos entre los que destacan un buen puñado dedicados al deporte rey, como los que se incluían en aquellas “Historias del calcio” que os recomendé allá por los albores de esta bitácora. Pues bien, ahora os voy a hablar de “Una cuestión de fe”, su última obra y que está publicada por los Libros del KO, interesantísima editorial centrada a cuestiones deportivas expuestas por gentes de fuera del gremio. Se trata de un libro chiquitito, de apenas once centímetros de ancho por quince de alto y medio de grosor, en él cual se nos habla de una pasión y de una fe inquebrantable: La que González profesa por el RCD Espanyol desde crío. Porque hay que tener fe para ser seguidor de ese equipo eternamente ninguneado en su ciudad -siempre a la sombra del todopoderoso Barcelona-, en su región -demasiado español para la catalanidad dominante- y hasta en su país -demasiado catalán para muchos españoles-. Pero el amor a unos colores es irracional y se mide por el grado de dolor que es capaz de inflingirnos aquello que amamos y como manifiesta el propio autor: “ninguna institución futbolística puede dolerme tanto como el Espanyol”. 
“Recuerdo un partido siniestro contra el Castellón. Llovía sobre Sarriá. La tarde era fría y oscura. El arbitraje, infame. El Espanyol jugaba de pena. El público empezó a protestar agitando pañuelos. Y en ese momento se fue la luz. Sobre el césped quedaron unas sombras tristes. Cuando se resolvió la avería de los focos, el Castellón marcó de penalti. Así acabaron las cosas, 0-1 y gran bronca del respetable. En ese momento decidí que sería del Espanyol.”
El libro traza un recorrido por la historia del equipo blanquiazul, explicando el proceso a través del cual se construyó la compleja identidad del club, “una identidad que existe y es sólida, aunque se haya forjado de forma casual y sin esfuerzos intelectuales por reescribir la historia. La identidad del Espanyol se ha construido desde la minoría, con derrotas muy dolorosas, una época de exilio y una constante necesidad de resistir. La identidad del Espanyol es la fe. Eso es lo que intenta reflejar un lema un tanto melifluo: La força d’un sentiment.”

En este camino, González se introduce en otras interesantes a la par que polémicas cuestiones, como las expuestas en el segundo capítulo -“La invención del pasado”- con datos, referencias y reflexiones que, muy posiblemente, no gustaran a los seguidores más fanáticos del Barça.

En fin, que me ha parecido un pequeño gran libro. Y eso que, para ser sincero, a priori, la historia del RCD Espanyol me la trae bastante al pairo. Pero es Enric González quien pone la pluma, así que...
...y encima me apetecía seguir la línea futbolera iniciada por la controvertida entrada de anteayer. Hala... 

Ah! Y que no se me olvide... "Un cuestión de fe" incluye un glorioso fragmento que nadie que lea el libro pasará por alto:
“Los desastres no son inevitables. No cuesta nada concebir un universo paralelo en el que Adolf Hitler se dedica a pintar acuarelas, Josif Stalin se queda en el seminario y Javier Clemente va a Leverkusen, en los suburbios de Colonia, a jugar al fútbol. En ese universo, libre de Auschwitz y del gulag, Valverde marca un gol en Leverkusen, el Espanyol levanta su primer trofeo continental y el mundo es más feliz.”
¡Grande! 

miércoles, 4 de julio de 2012

Penitentia Agite


“Oh Jehovah, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
Porque tus flechas han penetrado en mí, y sobre mí ha descendido tu mano.
No hay parte sana en mi cuerpo a causa de tu ira; no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.
Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; como carga pesada me agobian.
Hieden y supuran mis heridas a causa de mi locura.”
(Salmo de David. Antiguo Testamento)
No tenía pensado redactar ninguna entrada sobre la victoria de la Selección Española de fútbol durante la pasada Eurocopa. Y eso que el histórico acontecimiento -deportivo, bien es cierto, pero no por ello menos histórico- bien merecía que le dedicara unas líneas. Porque ese triunfo ha supuesto el que, por primera vez, una selección nacional consiga ganar tres títulos mayores de forma consecutiva. Un logro que ha consagrado a una generación irrepetible de futbolistas que han demostrado algo que se dice muchas veces pero pocas se cumple, aquello de que el talento colectivo es superior a la suma de sus componentes. Y encima ganando de una forma sumamente bella, a la par que efectiva, erradicando de un plumazo ese aforismo tan español que reza “jugamos como nunca y perdimos como siempre”. No es casual que prestigiosos medios de comunicación internacionales –con L’Equipe, BBC, Wall Street Journal y New York Post a la cabeza- hayan sentenciado que “la Roja” es el mejor conjunto deportivo de la historia. 

Pues bien, decidí no decir ni … Y lo hice preso de un prejuicio absurdo, de una sensación extraña y malrollera próxima a la angustia, de un irracional complejo de culpabilidad (¡como sentir alegría con la que está cayendo en este país!) y también por un respeto mal entendido ante los graves acontecimientos que han tenido lugar en mi tierra durante los últimos días. ¡Pero ya está bien! Me libro de ataduras: Lo reconozco, vi el partido. Y lo que es peor, ¡me alegré de que España ganara! Lo pasé bien… ¡que coño bien! ¡¡¡de putísima madre!!! ¿Me convierte eso en un ser humano inferior? ¿Sí? Me lo temía ¿Y qué puedo hacer para redimirme? ¿Nada? También me lo temía… Pues tan sólo me queda expiar mis pecados a lo Salvatore: “penitenciágite, penitenciágite…”.

Pero, ¿a que viene esto ahora? ¿Que me ha empujado a escribir esta entrada, extemporánea a todas luces? Pues la brillantísima aportación de un amigo en una conocida red social. Una reflexión con la que no podría estar más de acuerdo. Procedo a transcribirla:
“…una pregunta retumba culpable mi acetilcolina a la vez que flagela mi pasado comportamiento...¿cabe la posibilidad, aunque sea mínima, que viendo el partido del pasado domingo uno no sea, al menos en grado irreversible, un cretino jilipollas que no piensa por si mismo o un proyecto de pirómano andante...?¿te alejaba más de la cretinidad estar en un concierto? ¿o durmiendo?...”
…y añado yo ¿o en una ponencia sobre las visiones de la violencia en el cine contemporáneo? ...¿o en una charla coloquio sobre el funcionamiento de los micro-créditos en Mali? ...o simplemente de cañas, que ya sabemos que después de la quinta o la sexta birra uno acaba divagando, sesudamente, sobre filosofía Marcusiana, recitando las “Bucólicas” de Virgilio y discutiendo sobre los errores de apreciación astronómica en la obra de Parménides de Elea.

En fin, lo dicho, no creo que haga falta añadir mucho más. ¡O bueno sí! Que el no disfrutar de un partido de fútbol -o esconderlo, que es casi peor-, no nos hace mejores personas y mucho menos nos convierte en sujetos más implicados con nuestra sociedad. ¡Que no sois mejores por ello! Que ni siquiera sois mejores que muchos de los que disfrutamos de estos placeres tan vulgares, por mucho que nos consideréis víctimas del borreguismo colectivo. Y que estoy harto de predicadores e iluminados que de todo opinan y de nada saben. Afectados de postal cuya máxima aportación a la colectividad empieza y termina colgando un enlace en Facebook. ¡¡¡Que no sois mejores que yo pringaos!!!

Eso sí, penitenciágite


A/a Kaixa (Sosé)... con amor.

martes, 3 de julio de 2012

El grupo de petición anticanibalista y los tres caballeros


El planteamiento es el propio de un chiste malo de lisiados, de aquellos que causaron furor durante mi adolescencia: Van tres señores, uno ciego, otro cojo y el tercero manco… En el caso que nos ocupa los caballeros esperan pacientemente para recibir a un representante del pueblo. Un tipo “de cuerpo magro” que viene a exponer una extraña petición: que se ponga fin al canibalismo. Sin embargo estos no aceptan, porque ni siquiera entienden sus argumentos: “Si el pueblo come vacas y puercos, ¿por qué la clase dominante -ellos- no va a comer hombres?” Al final de la historia el representante acabará suplicando de rodillas y es que, lo que origina su petición no es el interés general al cual supuestamente representa, sino el que a su hija de trece años le haya tocado por sorteo pasar por el matadero. Los caballeros, indignados, ordenan que se lo lleven de allí para inmediatamente después concluir: “la hija del delegado debe ser realmente muy apetitosa, al punto de que quiere conservarla para él”, así que deciden llamar al matadero para reservarse una jugosa porción de carne joven. Para su sorpresa, ninguno de los empleados del matadero atiende la llamada, en donde hay convocada una huelga. "¿Una huelga?, ¿que es una huelga?"... el relato termina con los tres mandatarios caníbales buscando la palabra “huelga” en un diccionario. Ninguno era capaz de recordar el significado de la misma.

Tremendo relato escrito por Kobo Abe, quien es considerado por muchos el Franz Kafka japonés. Poco conocido en el ámbito hispano-parlante, sus extraños cuentos son una mezcla de lo absurdo, lo angustioso, lo siniestro, pero también el humor. He visto que existe una edición en castellano de “Los cuentos siniestros” que en cuanto pueda me agenciaré.

lunes, 2 de julio de 2012

Leyenda


Hoy se cumplen veinte años de la muerte del más grande, el cantaor flamenco andaluz, Camarón de la Isla. José Monge Cruz (San Fernando, 5 de diciembre de 1950 – Badalona, 2 de julio de 1992), conocido artísticamente como Camarón de la Isla, o simplemente el Camarón, fue un revolucionario del flamenco y está considerado por gran parte de la crítica especializada como uno de los más grandes cantaores de la historia, sin duda el que más lejos ha llevado al flamenco.

Desde el mismo instante de su muerte se convirtió en una leyenda, uno de los músicos más escuchados y admirados, un emblema de la provincia de Cádiz a la que, por cuestiones familiares, tanto debo. Larga vida al Camarón allá en el cielo de los artistas, en la memoria de los gaitanos, de los amantes y no amantes del flamenco, de los gitanos y los payos, de todos. Artista universal. Leyenda.

“Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.”
Romance de la Luna
(Federico García Lorca)

domingo, 1 de julio de 2012

Filldeputes... filldeputes everywhere...


Sobre estas líneas la portadita del Superdeporte de hoy domingo. Sí, sí, va en serio, no es ningún fotomontaje, ahí la tenéis tal cual ha salido de las cocinas de este “periódico valenciano de referencia”. Cuando al acercarme al quiosco me he topado con esto, reconozco que se me han caído los cojones al suelo. Y es que macho, hay que tener mala sombra, poca gracia y ninguna sensibilidad con la que está cayendo.

Porque hoy, como ayer, anteayer… es otro día triste para Valencia. La ciudad se ha despertado de color gris anaranjado cubierta por una gran nube de humo y lloviendo ceniza sobre nuestras cabezas (no pretendo ser “poético” como los periodistas del Superdeporte, es literal). Y no, no se trata del Apocalipsis aunque pudiera parecerlo, es que la Comunidad Valenciana está padeciendo los peores incendios en más de veinte años, el fuego se haya a escasos cuarenta kilómetros del cap i casal y el olor a quemado impregna toda la atmósfera. Se están consumiendo los ya de por sí menguados pulmones de las comarcas valencianas y nadie es capaz de detener el fuego. La verdad es que es para llorar… e inmediatamente después cuestionarse si las altas temperaturas y los fuertes vientos son excusa suficiente para justificar lo ocurrido, como pretenden hacernos creer nuestros queridísimos representantes políticos. Unos tíos a los que no tembló el pulso a la hora de realizar recortes en materia de prevención de incendios forestales, mientras mantenían o incluso aumentaban las partidas destinadas a la F1, visitas papales u otros grandes fastos.

Esta claro que al miserable carroñero Joan Carles Martí, director del “diario deportivo líder de la Comunidad Valenciana", todo eso le da igual. ¿Sabrá al menos que van unas 45.000 hectáreas de monte calcinadas? ¿Qué hay miles de personas desalojadas en poblaciones como Yátova? ¿Que muchísimos paisanos lo han perdido todo por culpa del fuego? Pues supongo que sí, pero lo dicho, le da completamente igual. Me lo imagino anteayer en el consejo de redacción, pariendo el titular: “Roja, alégrame el día. El fútbol no apagará los incendios pero sirve para calentar el alma”. Xé que bien que m’ha quedao tú… estic fet un poeta!!! 

¡Menuda panda de insensibles e irresponsables! A ver si lo pensáis mejor antes de publicar otra barbaridad como esta y asumís de una puta vez que, como medio de comunicación, ostentáis una gran responsabilidad. ¡Menuda prensa libre tenemos en este puto país!
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